Este es el término más exacto para describir el mayor don que nos entrega el Dios Personal y el Universo mismo. Muchas veces, hemos escuchado los siguientes proverbios o dichos:
“Life is life.” en inglés
“Así es la vida.” en español
“C’est la vie.” en francés…
Por supuesto, comprender que la vida es un don, se convierte en un proceso, que para muchas personas toma tiempo. La sabiduría nos enseña que el momento (el instante) es lo verdaderamente importante porque vivimos el presente. Es decir, por lo general debemos estar en el aquí y el ahora. Eso implica que deberíamos recordar el tiempo pasado con mucho cuidado para sacar las lecciones de la vida, y así, podremos proyectarnos hacia el futuro, de vez en cuando, para concretar los objetivos necesarios. No obstante, hay que estar con la mente tranquila y observando la realidad, sin caer en el ejercicio de pensar de una manera desorganizada, con pensamientos caóticos, que traen problemas en la concentración y en la espiritualidad del individuo. En otras palabras, si uno pasa del pensamiento 1 al pensamiento 2, al pensamiento 3, al pensamiento 4, al pensamiento 42 y después de nuevo al pensamiento 1…, está su filosofía de vida muy deteriorada. Uno debe caer en cuenta que debemos mejorar la manera de afrontar nuestra existencia y de disfrutar el tiempo presente. De todas formas, el saber que somos productos de un espermatozoide y un óvulo, nos muestra la grandiosidad de la biología del ser humano. ¡¡¡ Pasamos de lo microscópico a lo macroscópico, lo cual resulta bien interesante y sorprendente!!! Durante muchos siglos, no hemos tenido la capacidad de entender que la diversidad de la raza humana es lo que nos enriquece. Sin embargo, ha habido individuos como el maligno anticristo de Adolf Hitler y el ignorante total de Carlos Marx que trataron de homogeneizarla, con teorías francamente falsas y extremadamente dañinas.
Desafortunadamente, en el mundo, no hemos entendido que cada ser humano es valioso, pues hasta él más quedado, él más desventajado por las circunstancias de la vida, tiene derecho a tener una o varias oportunidades para mostrar su valía. Eso es verídico, pues como lo afirma la paradoja de las matemáticas de la liebre y la tortuga: El reptil siempre gana la carrera al mamífero porque es extremadamente perseverante, humilde, sagaz, perspicaz, sabia, que no se rinde a pesar de ser lenta al caminar y en su aspecto fea. En cambio, la liebre es despreocupada, lenta para pensar, creída, perezosa y burlesca. Además, esta paradoja (singularidad o rareza) nos enseña que en la vida hay que luchar por los ideales siempre y cuando sean benéficos para uno mismo y sus semejantes. Y ahí llega la perseverancia, que es una cualidad de alto rango, ya que es luchar y “sudar” contra todos los avatares hasta la última gota. Los siguientes son dichos o proverbios muy conocidos al respecto:
Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años y son muy buenos. Pero, los hay que luchan toda la vida: Esos son los imprescindibles. (Bertold Bretch)
La perseverancia vence lo que la dicha no alcanza.
¿Qué tiene de especial la perseverancia?
En la vida, como en todo, las personas diferentes, en algún rasgo, o en varios, que han sido discriminadas, tienen que pagar un precio. Pero, a largo plazo, llega el momento en que desarrollan habilidades impensables y demuestran su tenacidad. Y ante la ignorancia de algunos “normales”, todo el mundo queda sorprendido y los “desventajados” lo logran. Los “normales” manifiestan su mediocridad. ¡¡¡Gana el más espiritual y el más tranquilo por la labor ejecutada, por el trabajo bien hecho!!! El Dios personal y el Universo le dan la recompensa al individuo, que tiene mucha suerte y ventura. Este es el justo ganador.
¿Existe un destino? Probablemente, al usar el libre albedrío, nosotros, moldeamos nuestro futuro. Con seguridad, si cometemos algún error grave de gusto, premeditadamente, el “boomerang de Australia” se devolverá para probarnos y enseñarnos a comportarnos mucho mejor. Si a una persona se le presenta el devenir complejo y negativo, aunque no haya hecho nada grave, obviamente, el mecanismo de la suerte se aumentará, para compensar el daño provocado por una existencia difícil y para que el futuro sea estable, equilibrado, justo y con muy buenos augurios. El mecanismo de la suerte es un factor diseñado por Dios y el Universo para recompensar a los individuos que luchan cada día de una manera valiente. Por ejemplo, excluir a personas tóxicas en nuestro diario vivir, requiere que tengamos templanza y audacia. Además, exige que seamos atrevidos y listos para cualquier dificultad dura que debamos enfrentar. Aunque a corto plazo, se nos venga el mundo encima, la divina Providencia y el Universo, ayudan como bastones para soportar nuestra fragilidad y para asegurar un futuro próspero. En conclusión, los frágiles en el pasado reciente y en el presente, que son extremadamente persistentes, serán los líderes del futuro. De hecho, su optimismo irradiará a los otros (La excelente vibra y la extraordinaria energía) que poseen. En contraste, hay gente que no intenta ser la mejor versión de sí mismo, sino que espera que todo le caiga del cielo, por pura suerte. Obviamente, la suerte se acaba y la persona no tiene el suficiente bagaje y experiencia para seguir. Por esa razón, uno debe rodearse de gente bacana, chévere (cool) y que sean generosos tanto en lo material, como en lo espiritual. Eso nos garantiza que nuestras mentes sean más sanas, que la felicidad por fin venga. Después de una noche larguísima, sale el sol y el amanecer es por fin nuestro. Eso implica que cada vez viviremos el instante con mayor intensidad y que seremos un referente para nosotros mismos y la sociedad. La clave es ser uno mismo, e intentar ser lo más auténtico posible. Cuentan que en un reino hace muchísimos años, hubo un rey muy popular, que lo felicitaban demasiado sus vasallos, pues no tenía defectos según ellos. Un niño en su inocencia y amor por la verdad, se atrevió y le dijo que tenía anomalías en su ojo ya que era tuerto. El rey entendió que el infante era muy auténtico y lo felicitó por su valentía, audacia y honestidad. Claro, es interesante en este punto y hora, analizar el cómo llegar a ser la mejor versión de sí mismo. Tuve un tío muy especial, que me trató de una manera excelente y su defecto más notorio fue que era un alcohólico. Desafortunadamente, nadie lo aconsejó que debía dejar el trago. Entonces, lastimosamente, bebió toda su vida y murió a una edad temprana a los 62 años por cirrosis (enfermedad del hígado). Si un angelito (persona) hubiese hablado seriamente con él tal vez habría llegado a vivir muchos más años. Sin embargo, ese no era su destino. ¿Qué quiere decir todo eso? Que el Universo no conspiró a favor de él y su devenir lo llevó al escenario de la vida espiritual. Ahora, no me pregunten por todos los detalles, pues simplemente no los conozco. ¡No soy tan comunicativo! Por supuesto, uno debe entender que la mejor política hacia uno-mismo, es proyectarse un poco hacia el futuro y analizando si uno está bien rodeado, con muy buenas amistades. Si se encuentra en la coyuntura de tener la mayoría de sus relaciones de un carácter tóxico, tal vez, uno es alcahueta y un ser permisivo, que no se valora lo suficiente. Es decir, hay apego enfermizo. En este caso, la solución es alejarse gradualmente (totalmente) de estos conocidos de una forma planeada, con cautela. Una pregunta válida es: ¿Cómo estaría yo en 10 años si sigo con esta amistad tóxica? y cuales serían las consecuencias de este escenario? Ahí, es cuando hay que recurrir a la perseverancia, a la fuerza mental, a la valentía… porque debemos actuar a tiempo para suprimir los daños colaterales y reales de quedarnos con esa clase de bichos raros.
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