_ ¡Maldita sea, que sueño tengo, veo todo de verde otra vez, que pereza! ¿Manuela, por qué me dejaste? Solo, solo, solo, solo, solo, solo… Gracias a Dios, es domingo. Voy a ir al balcón… Este es el onceavo piso y quisiera tirarme, pero no soy capaz. No sé, ¿soy cobarde o valiente al pensar en esto? Manuelita regresa junto a mí, por favor. Dios haz algo porque puedo hacer una locura… Llámame y perdóname por la aventura que tuve con Isa Rodríguez, “la venezolana”. Otro día sin ti, Manuela Obregón, mi Manuela, Manuelita regresa. Veo la hecatombe verde, verde, verde, verde, sólo verde. Ay, a las tres de la tarde, tengo que ir a cine con mi hermano Tobías y su novia. Son las once. Me voy a recostar, no puedo resistir, esta pesadilla verde…
_ ¿Cómo están ustedes?
_ No es por amargarte la vida Maximiliano, pero llegaste 20 minutos retrasado.
_ Me siento con modorra, triste y melancólico.
_ No te preocupes más por tu exnovia, pronto encontrarás a una mejor, la que tú realmente te mereces.
_ Si tú lo dices, gracias por el ánimo que me das, Juanita.
_ ¿Cuál es la película, Tobías?
_ “Seres Enigmáticos”…
_ ¡Qué escogencia tan perversa, tan desastrosa y tan mala! Casos de Avistamientos de OVNIS.
_ Max, a mí me gustó y mira la cara de Tobías, que también le encantó.
_ Maximiliano, no quiero ser ave de mal agüero, pero tú necesitas ver a un experto en psiquiatría, o a un psicólogo.
_ Para que sea el hazmerreír de Bogotá, el nuevo loco, loco, loco hasta el infinito. No gracias, Tobías.
_ Bueno está bien, piénsalo bien…
_ Son las ocho, el teléfono, ¿quién será?
_ ¿Aló, buenas noches?
_ Hola, Maximiliano, quiero que vayas adonde un profesional de la psicología, amigo mío, del cual tú me has escuchado hablar ocasionalmente, el Doctor Aguirre. Así podrás mejorar de ánimo y olvidarte de aquella, y así elaborar el duelo prontamente. Es sólo hablar…
_ Buenas tardes, Maximiliano, soy Samuel Aguirre.
_ Bien, pero me engañaron, ese diploma es de la Universidad de Colorado. Usted es médico psiquiatra.
_ Sin embargo, mira a la izquierda del consultorio, hay un diploma de psicología de la UCC, Universidad Central de Colombia.
_ O sea, usted práctica la ciencia de la locomía, pastillas, lecciones de vida, regaños y cantaleta.
_ Aquí, no se dan discursos y monólogos largos. Percibo que tienes una tristeza profunda. ¿A qué se debe tu melancolía?
_ Se la jugué a Manuela con Isa. Manuela, me botó y acabó con nuestra relación de casi cuatro años. Y estoy solo, me encuentro solo, solo, solo, solo… Manuelita iba a ser la mamá de mis hijos, la cosita súper especial, mi adoración. Yo quería formalizar nuestra situación y proponerle matrimonio en seis meses, pero me tiene abandonado desde hace dos meses. Dijo claramente que yo era un perro y un promiscuo, y la realidad clara y contundente es que no me contesta las llamadas. Estoy desesperado, con mucha soledad, tengo la sensación de ver la realidad verde, todos los colores los veo con un tinte verdoso.
_ ¿Sientes depresión?
_ Sí, para serle claro, siento que quiero morirme.
_ Sin embargo, hay muchas mujeres interesantes y bellas por ahí.
_ ¡Quiero morirme, el amor de mi vida se ha ido!
_ ¿Has tenido ideaciones suicidas? ¿Has planeado en tu cabeza el modo de llevar a cabo el suicidio?
_ Pienso que estoy en el piso once y que desafortunadamente no lo lograría porque me da miedo hacerlo. También, pienso que de pronto podría caerle encima a un peatón y matarlo. De ese modo, quedaría vivo yo, e iría a la cárcel, caballero.
_ ¿Cuál es tu sobrenombre o apodo?
_ Max
_ ¿Te molesta que te diga, Max?
_ Para nada, Doctor Aguirre.
_ Mira Max, voy a ser franco y honesto contigo. Uno de cada diez intentos de suicidios es exitoso. Eso quiere decir que sólo el diez por ciento logra llevar a cabo su objetivo maldito. El resto, quedan paralíticos, descerebrados, por así decirlo. Aunque no soy quién para juzgar, los sobrevivientes tienen una vida con muchas falencias, remordimientos, tristezas y arrepentimientos. Si ellos hubiesen estado con el ánimo normal, no habrían ejecutado esos dolorosos episodios.
_ Doctor, ¿cuál es el caso de algún depresivo suicida que más le dolió a usted?
_ Existió un paciente, que lo tenía todo en la vida: Dinero, profesión, una esposa encantadora, hijos, destacado en su profesión, amigos y amigas, conocidos, pero el meollo del asunto es que esa persona no tenía propósito claro en la vida. Su inquietud, que no lo dejaba dormir, era: “¿Cuál es el sentido de la vida?” La primera vez que oí por parte de él esa pregunta, fue sorprendente y a quemarropa. Le conteste, el sentido de la vida es la vida misma. En la siguiente cita, fui mucho más agudo y le pregunté, según usted, ¿Cuál es el secreto de la vida? y se quedó mudo. Entonces, le aclaré, le dije: En otras palabras, al final de cuentas, la felicidad es lo más importante para todos, por supuesto, sin dañar ni perjudicar a nadie. Tal como lo afirma el poema “Desiderata” “esfuérzate por ser feliz.” Desafortunadamente, en el caso de Hernán Miranda era una depresión resistente, inclusive se usó la Terapia electro-convulsiva (El TECAR), pero fallamos sus terapeutas.
_ ¿Dios mío, pero ustedes usan electro-shock todavía?
_ Sí, en casos muy puntuales, cuando no hay otros recursos terapéuticos disponibles. Inclusive, hubo una película, “Atrapado sin Salida” protagonizada por Jack Nicolson, que hablaba de este procedimiento de una manera negativa, verídica y contundente. Por muchos años, quedó el electro-shock en el hall de la mala fama. Hoy en día, este tratamiento se ha desarrollado, mejorado y se utiliza con anestesia general.
_ ¿Cómo te pareció la cita, Maximiliano?
_ Entretenida, Doctor Samuel.
_ Bueno, te voy a recetar dos medicamentos: el Tocar 100 mg y un estabilizador del ánimo, el Litogio 200 mg. Te tengo que aclarar que el Tocar, que es un anti-depresivo, tarda unas tres semanas en hacer efecto, es de última generación. Si no ayuda en el tratamiento, buscaremos otro anti-depresivo que tenga una buena respuesta. Hay que tener un poquito de paciencia, amigo Max.
_ Muchas gracias, Doctor.
_ Pide una cita a mi secretaria para dentro de cuatro semanas, ok…
_ ¿Cuál es su nombre?
_ Jennifer.
_ Jennifer, por favor, me da una cita con el Doctor Aguirre para dentro de cuatro semanas.
_ En la agenda, hay un espacio libre para el jueves 21 de Julio a las tres de la tarde, ¿le sirve?
_ Sí, me parece muy bien.
_ Por favor, me dice su número de cédula.
_ Soy Maximiliano Núñez Díaz Granados y mi tarjeta de identificación es 3476892155.
_ Hasta luego, muchas gracias.
_ Chao, Jennifer.
_ Qué esté muy bien, señor Núñez…
Tres Semanas después, en el Mall Brasilia…
_ Maxi, te noto francamente la mejoría en tu estado de ánimo. Tu cara tiene otro color. Estabas de un color blanquecino transparente y hoy luces mucho mejor.
_No todo es bueno, todavía llevo mucha tristeza en mi alma. Tobías, Manuela se está haciendo la Manuela. Es decir, como reza este dicho popular, se hace la loca, la difícil y no responde mis llamadas. Cada vez que pienso en ella, me la quiero “melonear”, hacerle el amor ya.
_ Siendo tu hermano, me entrometo un poquito, pero creo que Manuela no es perfecta y sufre de celos enfermizos. Ha querido ser la única y no te va a perdonar.
_ No creo Tobías. Ella es totalmente honesta. Además, creo que me ama y se está haciendo la difícil y quiere darse ínfulas, darse demasiada importancia. Ella va a ceder a largo plazo; eso lo tengo muy claro.
_ Tienes que aterrizar, estás sobre el planeta rojo, en Marte. Ella no te conviene.
_ Por favor, cambiemos de tema.
_ Bueno hablemos de otra cosa. En tu opinión de experto, ¿por qué el proceso de paz de las FARC y la administración Pastrana se desmoronó y se acabó?
_ Mira, Tobías, porque hay personajes influyentes en Latinoamérica, como el presidente de la República Bolivariana de Venezuela, el Teniente Coronel Hugo Chávez Frías, que habla del Socialismo del siglo XXI, y quiere reencauchar el Comunismo internacional disfrazado de Social Democracia. Después de la caída del muro de Berlín en 1989, es claro que el Comunismo no funciona como el esquema a seguir; ni tampoco, se debe aceptar ideologías de ultra-derecha, como el Nazismo de Hitler, el Fascismo de Mussolini y los supremacistas blancos en los Estados Unidos de América. Inclusive, en medio de las frustradas negociaciones con las FARC, llevaron a unos expertos de economía, gente importante de Wall Street, para conversar con los subversivos para que entendieran el tejemaneje, el funcionamiento de una economía mundial interconectada, globalizada. Sin embargo, en la antigua zona de distensión del Caguán, Marx, Lenin, Stalin, Fidel Castro, Chávez, eran los dioses. Definitivamente, Los guerrilleros son comunistas y punto.
_ ¿Crees que Andrés Pastrana Arango, fue ingenuo o quería algo más?
_ Todavía, está en mi mente, el desplante de Tirofijo a Pastrana al no aparecer en el inicio y la presentación de la mesa de negociaciones del Caguán. De pronto, Pastrana quería ganarse el Premio Nobel de Paz y pasar a la historia. No obstante, esto puede ser una mera especulación.
_ Por otro lado, yo pienso que Chávez está muy fortalecido después de la intentona golpista de abril pasado.
_Sí, Tobías, eso es la pura verdad. Los conspiradores afirmaban en cadena televisiva que el Teniente Coronel había renunciado. Sin embargo, él nunca firmó nada. Ahí, está la historia conocida y famosa, en la que Chávez puso un papel arrugado en una papelera de una guarnición militar, y que después lo recogió un soldado, que se lo entregó a un militar leal de más alto rango. Palabras más o palabras menos, el Teniente Coronel afirmaba que él seguía siendo el Presidente legítimo de la República Bolivariana de Venezuela ya que él no había renunciado. El siguiente sábado, Chávez fue liberado y quedó restituido como líder de la nación…
_ Voy a llamar a Manuela porque hoy es el aniversario de nuestro primer encuentro, cuando nos conocimos hace cuatro años, 45621378013 es su teléfono celular. “Por favor, llame en un rato porque el usuario no está disponible…” “Por favor, llame en un rato porque el usuario no está disponible…” “Por favor, llame en un rato porque el usuario no está disponible…” “Por favor, llame en un rato porque el usuario no está disponible…” “Por favor, llame en un rato porque el usuario no está disponible…” “Por favor, llame en un rato porque el usuario no está disponible…” “Por favor, llame en un rato porque el usuario no está disponible…” “Por favor, llame en un rato porque el usuario no está disponible…” “Por favor, llame en un rato porque el usuario no está disponible…” “Por favor, llame en un rato porque el usuario no está disponible…” “Por favor, llame en un rato porque el usuario no está disponible…”
_ Llevo dos horas intentando llamar a Manuela y se está haciendo la loca, estoy rojo de la rabia. Si soy el hombre y el dueño de tu vida, contesta entonces, falsa. La Manuela haciéndose la Manuela, la boba, la tonta. Dios mío, quiero encontrarla y ya son las once de la noche. Mañana, es el jueves 21, tengo cita con Aguirre, ¡qué horror! Y lo peor de todo es que Manuela debe estar flirteando con otros tipos…
_Buenas tardes, Maximiliano.
_Buenas tardes, Aguirre.
_ Empecemos la cita, la terapia de hoy.
_ Doctor, primero que todo, necesito hacer una llamada telefónica urgente.
_ Listo…
_ Maldita sea, no responde la vieja, la doña. Tengo una rabia.
_ Tranquilo, Max, la puedes llamar después.
_ Tengo una grandísima rabia, que carcome mis tejidos y mi alma.
_ Perdóneme, Doctor, pero tengo ganas de pegarle a usted. A Manuela, la he estado llamando desde ayer para celebrar nuestro aniversario de novios y se está haciendo la Manuela. Más de 20 llamadas y nada.
_ Debes entender que tu amiga no quiere hablar contigo en estos momentos.
_ Le rectifico, es mi novia actual.
_ No miremos las pequeñeces, las nimiedades. Luego, podrán hablar. Te decía que estás demasiado alerta, monotemático y ansioso. Además, estás obsesivo, rumiando y dándole vueltas a lo mismo: Quieres hablar inmediatamente con Manuela, ahora mismo, ¡¡¡ YA!!! No tienes control inhibitorio. Por otro lado, no estás tranquilo, ni relajado, ni calmado; o sea, no estás bajo activado. En resumen, estás alto activado.
_ No me la puedo sacar de la cabeza, hoy me levanté al mediodía, con un malestar existencial y mental. Solamente, me ronda en la cabeza, mi Manuela Obregón, mi amada Manuela Obregón, my dear Manuela Obregón, ma petite Manuela Obregón y así sucesivamente, de derecha a izquierda, de izquierda a derecha, y a la inversa. Infinitamente. Si no regresa, me pego un tiro o me compro cianuro en un almacén conocido de químicos en el centro de la ciudad. A propósito, anoche, me tomé una botella pequeña de Tequila.
Bueno, Max ¿Y juicioso con el tratamiento médico?
_ Sí, al pie de la letra.
_ ¿Con qué frecuencia consumes licor?
_ Dos vasos de whisky cada fin de semana para estar prendido, y de esta manera, no me emborracho.
_ Te voy a ser sincero: Queda prohibido por ahora la ingesta de alcohol mientras que estés tomando medicamentos psiquiátricos.
_ ¿Por ahora o definitivamente?
_ Hasta nueva orden, debes privarte, ¿listo? Afortunadamente, consumes licor de vez en cuando. Eres una especie de bebedor social, con tus amistades.
_ Tengo una serie de preguntas: Primero, ¿en cuánto al estado de ánimo, te sientes mejor? Segundo, ¿sigues con o sin la realidad verdosa y dolorosa? Finalmente, ¿antes de obsesionarte con Manuela en la noche de ayer, estabas tranquilo y bajo activado?
_ Le voy a resumir. Me siento menos depresivo hoy en día que hace cuatro semanas. Pero, el asunto con la niña Obregón me desestabilizó de una manera apreciable. Quería quedarme durmiendo todo el día.
_ Sin embargo, sospecho que has ejecutado tu trabajo de independiente, como consultor de ciencias políticas, de una manera más productiva y eficiente.
_ En conclusión, Tobías, es el chismoso del paseo. Se entera y cuenta todo de todos.
_ Eso es la verdad verdadera, por así decirlo, amigo Max Núñez…
El sábado siguiente, se reúnen en el restaurante Sigma, especializado en la parrillada argentina. Están Maximiliano con su hermano Tobías, la novia de éste, Juanita, y los amigos de Max, Elkin y Sara. Elkin comparte la profesión de Maximiliano; además, tiene cierto conocimiento en literatura y filosofía, su novia es psicóloga. Por su parte, Tobías y Juanita son Administradores de empresa. Todos piden churrasco con papas a la francesa y ensalada, excepto por Elkin, que quiere el bife. El chimichurri de la casa es delicioso y bien conocido en la capital de la república. También, hay patacones con guacamole como entrada.
(Habla Tobías)
_ La situación del país es preocupante. Durante la administración Pastrana, la guerrilla ha hecho las llamadas, pescas milagrosas, o sea, secuestros masivos cerca de las grandes ciudades. Afortunadamente, Parece que Álvaro Uribe va a pacificar el país y le va a dar duro a los insurgentes. Por fin, vemos la luz al final del túnel. Claro, tenemos que esperar unos días para su posesión.
_ Mire Tobías, yo pienso que Uribe es un fascista populista que va acabar con la democracia del país. ¿Qué piensas Maximiliano en torno a este tema?
_ Mira Elkin, todos ustedes saben mi posición política. En mi opinión, en la actual coyuntura del país, necesitamos mano dura para que el país sea viable. Por esa razón, votamos por el político antioqueño aunque yo prefiero figuras más moderadas en el futuro para el manejo de la nación. También, quisiera hablar sobre Samper. Él fue un desastre; no pensó en el futuro del país. En su campaña política para la elección de presidente de 1994, supuestamente, recibió dineros del narcotráfico, del cartel de Cali. En ninguna campaña anterior presidencial, se había infiltrado tan descaradamente y abusivamente los llamados dineros calientes. Esto da origen al proceso 8000, del cual fue exonerado Samper. No obstante, fueron salpicados gente cercana a Él como: Fernando Botero Zea, quién fue acusado por el ex-tesorero de la campaña, Santiago Medina.
_ Sí, Max, recuerdo que eso ocurrió en septiembre de 1995. Estuvo detenido en la escuela de caballería, en su calidad de ex-ministro de defensa del país…
_ Leí, el otro día, sobre unos documentos antiguos encontrados en Israel en una cueva en los tiempos de Jesús de Nazaret que afirman que los primeros cristianos, incluido Jesús, creían en la reencarnación. Esto lo pudieron llevar a cabo gracias a la hermenéutica, que es el arte que estudia los textos antiguos de una manera seria y veraz.
_ Sí, amigo Elkin, veo que a usted le gustan las palabras rebuscadas, como la “¿herme- qué?” Mire yo soy católico y no creo que el cristianismo primitivo tuviera sistemas de creencias parecidas al hinduismo y el budismo sobre el volver a regresar con el mismo espíritu y diferente cuerpo. Es decir, el individuo volvería con la misma esencia y con diferente disfraz. Eso es algo a lo que no me acojo, no me adhiero, no comprendo.
_ Yo no pretendo ser intelectual, ni sabelotodo con nadie aquí, señor Tobías. De pronto, usted es miembro de la burguesía tradicional o de la oligarquía criolla; por esa razón, se cree la última “coca cola” en el desierto. También, usted tiene rasgos de racista. Mi opinión no vale porque soy negro, afrodescendiente.
_ Disculpe, si usted desea que lo respeten, usted debe respetar a los otros. Primero que todo, yo no soy racista y eso es una especulación suya. Segundo, yo sé que usted no sabía que yo era católico; sin embargo, usted debió ser más prudente porque nunca se sabe quién es el interlocutor.
_ Bueno señor, si usted quiere que me calle, yo me callo. Al fin al cabo, uno es dueño de lo que calla y esclavo de lo que dice.
_ ¡Que se preserve el orden, frescura total! Por eso, es bueno que en las conversaciones entre recién conocidos, no se involucren cuestiones tan relativas, tan personales y tan subjetivas para no alterarse.
_Tú, siempre tan moderada, tan adecuada en tus conceptos, mi estimada Juanita.
_ Muchas gracias, Maximiliano…
(En el carro de Tobías)
_ Mira Max, yo no entiendo el cómo te involucras con gente tan pesada como ese Elkin, que se cree lo máximo. Para mí, es solamente la última carranga resucitada. Además, es rojo-rojito como el Teniente Coronel Hugo Rafael Chávez Frías.
_ Tobías, te acepto que es medio comunistoide. El papá de él fue secretario de la liga de las juventudes socialistas de Colombia. Lo mataron los paramilitares. Elkin, como tú verás, es muy apasionado, como tú lo eres también.
_ Bueno, muchachos, como buenos hermanos, reconozcan que esto fue un incidente menor y dense un abrazo.
_ Listo, mi adorable mona. Yo amo a Tobías…
Han pasado dos semanas y media, y Maximiliano ha intentado localizar a Manuela Obregón, y ella no ha respondido a ninguna de sus llamadas. Está ansioso y sus despertares son algo verdosos, por así decirlo. Todavía sufre una depresión algo profunda y el malestar psíquico continúa. Le da vueltas en la cabeza la obsesión por Manuela y se pregunta si realmente valió la pena el affaire con Isa Rodríguez. Se preocupa, también, por el sueño de ser papá en el futuro. La realidad de la “quimera de oro” se está diluyendo poco a poco. Sin embargo, está obsesionado con ese destino que se va alejando, tiene todavía una especie de certeza delirante. El Doctor Samuel Aguirre lo está esperando en su consultorio del Edificio Médicos Integrales.
_ Hola, ¿cómo está usted? Señor Núñez.
_ Por favor, me recuerda su nombre.
_ Jennifer. Usted llegó muy puntual, pero el Doctor está un poco retrasado, pues el paciente, que está atendiendo, es un caso especial.
_ Sí, está demorado. No queda sino esperar con tranquilidad y tener un poco de paciencia…
_ Ha habido mucho ruido saliendo del consultorio de Aguirre… Son las tres y media y este viejo nada que termina con el especial…
(Ya, finalmente, dentro del consultorio)
_ Perdóname Max, pero el anterior paciente tenía una pequeña crisis y había que intervenir.
_ ¡Qué niño tan acelerado! Corrió, gritando, eufórico, y me produjo un poco de malestar. ¿Qué tiene, sólo por curiosidad?
_ Es un niño hiperactivo, con déficit de atención.
_ Ya entiendo, pero me imagino que ustedes le dan pastillas para ese desorden psiquiátrico, para desacelerarlo. ¿No es así?
_ Básicamente, estás ubicado Max. Se le está formulando Toril de 100 mg, 3 veces al día.
_ Bueno, ¿y cómo vas?
_ Con una depresión verdosa. No me quiero levantar por las mañanas. Tengo sueños, en los cuáles, estoy viviendo en un tugurio, lo que llaman, en el Brasil, favelas.
_ ¿Por qué terminas en un lugar tan paupérrimo?, ¿qué pasó con el dinero?
_ El sueño es de carácter repetitivo. Juego en los casinos y al principio gano y bastante, y luego no puedo controlarme y me roban los anfitriones.
_ En la realidad, ¿has jugado en un casino alguna vez?
Absolutamente, no. Estuve en la ciudad de Las Vegas a la edad de doce años y tenía que ser mayor de 21 para jugar. O sea, realmente, nunca me ha gustado y provocado los juegos de azar.
_ Amigo, buenas noticias Max, no eres un ludópata.
_ ¿Desde cuando tienes y sufres de estas pesadillas?
_ Desde hace un mes.
_ ¿Estás preocupado por tu futuro financiero?
_ Un poco; sin embargo, Tobías, mi hermano, ha sido mi consejero financiero y dice que lo importante es tener un capital, donde se incentive el ahorro, con cero riesgo de perderlo, por la situación del país, por la coyuntura económica del momento. Por ejemplo, tengo varios certificados de depósito a término fijo. Además, tengo bonos, que es una inversión muy conservadora y segura. Por otro lado, me ha colocado cierta plata, un 20 por ciento de mi portafolio, en inversiones más riesgosas como son las acciones. Él aprovecha el momento de la economía y vende las acciones que más se han valorizado. Espera las otras para hacer operaciones financieras en el futuro, en el largo plazo. Asimismo, para incentivar el bienestar económico, estoy pagando a cuotas, una mensualidad por un apartamento de 120 metros cuadrados en el barrio AltaVista- Héroes. Igualmente, hace dos años me compré un automóvil Rizen último modelo. Mi hermano, me ha enseñado, que hay que tener un portafolio, que fomente el ahorro, que sea diversificado, ante los avatares e incertidumbres de la vida. En general, el piensa que los activos fijos, como el apartamento y el carro, ayudan a tener seguridad económica.
_ Cambiando de tema, entonces, ¿por qué sueñas lo que sueñas?, ¿tú que crees?
_ Bueno, Doctor Samuel, yo pienso que el averiguar sobre el significado y el origen de las pesadillas repetitivas es su trabajo, ¿no cree usted?
_ Te aclaro que es la labor de los dos: Tú y Yo. Siendo un poco indiscreto, ¿la familia de Manuela Obregón es de modo, tiene bastante dinero?
_ Sí, tiene un buen capital.
_ Doctor, puede que usted me vea muy tranquilo aquí, pero la realidad es bien distinta, tengo ansiedad y malestar todos los días de mi vida. Es decir, tengo que reiterarle que veo verdosa, dura y funesta mi realidad, sin La Manuela. Además, dicen por ahí que la han visto salir con varios tipos. Para serle franco me quiero colgar. Me siento muy regular, me siento descompensado y esta desgraciada no me contesta, no tiene piedad. Me equivoqué, y evidentemente, yo no soy un prostituto. Se la jugué solamente una vez con la “venezolana” Isa Rodríguez, y por esa razón, tan intrascendente, ella me dejó.
_ Quisiera saber: Sí, todavía, ¿sales al balcón de tu apartamento y piensas en botarte al vacío?; o por el contrario, ¿sabes que no es factible por lo que dijiste la última vez aquí, que de pronto al hacerlo, caerías encima de una persona la matarías y te encarcelarían?
_ Mire, Doctor, para serle sincero a usted, creo que el método más seguro es ahorcarse, pero yo no lo puedo ejecutar porque simplemente la posibilidad de éxito es mínima, sólo del diez por ciento. Finalmente, yo nací en una familia católica y no lo haría, porque todo acto tiene su correspondiente consecuencia…
En el apartamento de Maximiliano, se encuentran: El susodicho Max, Tobías y Juanita. Van hacer unos langostinos apanados gigantes y papas a la francesa con salsa tártara original, de la casa, y una ensalada César. Todos ayudan, pues saben las cuestiones fundamentales de la cocina internacional. Maximiliano está hablando, centrado en sí mismo, pensando en Manuela y en la conversación terapéutica con el amigo de todos, el Doctor Aguirre. En la comida…
_ Maxi, ¿cuándo estuviste hablando con Samuel Aguirre?
_Precisamente, hoy, Juanita.
_ ¿De qué hablaron?
_ Juanita, de generalidades.
_ Estás muy misterioso, callado y pensando bastante, ¿no es cierto?, ¿qué te pasa?
_ Mira, Juanita, no quiero ser brusco, pero estás un poquito entrometida.
_ Juanita ve la realidad de una manera clara, trasparente y diáfana, Maximiliano. Realmente, ¿qué es lo que pasa en tu interior?
_ Yo estoy muy tranquilo pensando en mi amada, Manuela Obregón. Yo no sé que tiene de malo eso. Me gusta pensar e imaginar el momento en el que Manuela y yo nos casemos. ¡Nos vamos a casar en menos de un año!
_ Estás entrando en una fase de negación. Todavía estás con la obsesión de tu exnovia, siendo que ella no contesta tus innumerables llamadas, más de 50, y eso que observé tu celular sólo por un instante.
_ Usted es un metido, Tobías. Se involucra en lo que no le importa, güevón, güevón, güevón, güevón, güevón hasta el más allá.
_ Bueno, Maximiliano, cálmese, que yo no pretendo humillarlo. Lo que quiero solamente es el enfatizar y recalcar que lo más importante en esta aventura de la vida de un ser humano, es el fluir con el sentido de la realidad. Por consiguiente, deberías relajarte con los juegos de inteligencia, que te mostré la semana pasada. También, te sugiero que nades en la piscina todos los días para hacer algo diferente y puedas sosegarte. Si no te gusta la piscina, te aconsejo que hagas una caminata un día de por medio, que dure unos 45 minutos. De esta manera, ya empezará a desaparecer ese nombre de Manuela de tu disco duro que te regaló la naturaleza, tu cerebrito.
_ Juanita y Tobías, ustedes no comprenden la envergadura de mi relación con Manuela. Es de dos amigos muy ardientes en la cama. El grado de intensa intimidad, no se me puede olvidar, no lo olvidaré nunca; además, éramos camaradas, compinches. Había gran confianza entre nosotros dos para acabar de ajustar. Ella va a caer en cuenta de lo importante y trascendental que yo he sido en su vida y claudicará. Creo firmemente, que en cuestión de algunos meses, se rendirá y volverá arrodillada e hincada hacia mí.
_ En mi opinión, aquí, no ha habido ningún avance con mi amigo, el Doctor Aguirre, porque tú no le dices toda la verdad a Él. Y, tampoco, te veo juicioso con los medicamentos; hace una semana que no los tomas. ¿Qué vamos hacer contigo, hermano?
_ La solución Tobías es que ubiques a Manuela Obregón y dile que yo quiero, con todo mi corazón, regresar con ella. Estoy enamoradísimo de mi Manuela que se hace la Manuela…
_ ¿Recuerda Doctor, que hoy se cumple el primer aniversario de los Ataques del 11 de Septiembre?
_ Max, ese día, yo me encontraba jugando tenis con mi amiga, la psicoanalista Sofía Molina en el club Aventura. De repente, oímos mucho ruido dentro de las oficinas. El ruido del fondo se fue aumentando así que nosotros decidimos entrar a ver que estaba pasando adentro. De pronto, vimos una pantalla de televisión mostrando que, en Nueva York, una de las Torres Gemelas, la Norte, del World Trade Center, había sido impactada por un avión. La humareda era muy densa y espesa; No lo podíamos creer, estábamos estupefactos. A los diez minutos, se estrelló un segundo aparato en la Torre Sur. Luego, un tercer jet impactó el Pentágono. Finalmente, la cuarta aeronave cayó en un área rural de Pennsylvania. Parecía el Apocalipsis. Era como una película de ciencia ficción. Desafortunadamente, lo que sucedió, era una obra, una acción bien real del destino perpetrada por el grupo Yihadista de Al Qaeda, cuyo máximo líder es Osama Bin Laden.
_ ¿Sabe cuántas personas perdieron sus vidas en los atentados?
_ No tengo ni idea, Maximiliano.
_ Unas 3000 personas vilmente asesinadas y más de 6000 individuos, quienes resultaron heridos.
_ Bueno, entremos en detalle. ¿Cómo está tu estado de salud psiquiátrica?
_ Estoy decaído la mayor parte del tiempo, por otro lado, a veces siento oleadas de calor, de bastante alegría, de euforia, Doctor. Después del regaño de Tobías, volví a tomar el antidepresivo que usted me había recetado, muy juiciosamente, con toda la regularidad del caso.
_ Dime, ¿en qué piensas cuando estás eufórico?
_Visualizo mi matrimonio con Manuela Obregón próximamente. También, pienso en la creación de una empresa de consultaría internacional de ciencias políticas para volverme rico y hacer inversiones financieras de todo tipo con la ayuda y asesoría de Tobías y Juanita.
¿De dónde vas a sacar el dinero para crear este negocio, Maximiliano?
Primero que todo, considero que la factibilidad del proyecto es muy viable. Por lo que he investigado, existen tres posibilidades. La primera: Pedirle prestado $25.000 dólares a Tobías. La segunda: si Tobías no quiere participar en esto, se puede conseguir un préstamo por la misma cantidad de dinero en una entidad financiera. La tercera: Si no consigo esa suma, esa cantidad de plata, vendería todos mis certificados de depósito a término fijo, con lo cual podría reunir unos $20.000 dólares para empezar a construir mi gran futuro económico. Además, una vez que tenga éxito en mi trabajo, sé que Manuela Obregón volverá, pues se dará cuenta de la clase de emprendedor que soy yo. Recordará los viejos tiempos y estará tan atraída, tal como el Sol atrae a la Luna, a la Tierra y a todos los demás astros del sistema solar. Será un éxito total del 100% de rendimiento.
_ ¿Qué más tienes en la mente para poder conseguir más dinero para tu original idea?
_ Con el tiempo, escribiré un libro con la asesoría de Tobías, Juanita, Elkin y Sara para contar mi experiencia personal como un joven emprendedor, que pudo obtener el éxito y fama gracias a su tenacidad y perseverancia.
¿Qué otros detalles me puedes contar sobre esa empresa?
Siendo franco Samuel, no he visto la necesidad de investigar más. Casi todo viene de mi intuición, de mi conocimiento integral en la materia de la política internacional, y también, me inspiro fácilmente. Soy un superdotado, con un coeficiente intelectual de 130, que es el umbral de los genios. Por ejemplo, Albert Einstein tenía aproximadamente 155, calculo yo.
¿Quién te hizo la prueba o el test de inteligencia y hace cuánto tiempo?
_ Un neuropsicólogo, cuyo apellido era Rivera, un antiguo monje, quién se había retirado diez años antes.
_ Mira, Maximiliano, voy a hablarte claro, de hombre a hombre, de profesional de las ciencias psiquiátricas y psicológicas a un paciente con cierto sentido de la realidad. Veo ciertos rasgos en ti que son un poco preocupantes. Tienes rasgos obsesivos y psicóticos. También, eres un alto activado, con bastante ansiedad, han empezado a relucir un poco ciertos delirios de grandeza. Metafóricamente hablando, estás a un paso de caer en un precipicio tan alto como el Salto Ángel en el país hermano de Venezuela. En cambio, estamos a tiempo de parar una tragedia griega aquí. Espero y deseo que reflexiones sobre los temas que hemos abordado. Te reto a que traigas para la próxima cita, un calendario semanal de rutinas de trabajo y esparcimiento, para que así puedas controlar la psiquis de una manera más racional y productiva.
_ No entiendo bien, Samuelito.
_ Tienes buen humor Maxi; sin embargo, no trates de engatusarme con tu carreta y verborrea. Queda bien claro, que llegó el momento de reaccionar y dejar de hacer nada, de quitarte esa pereza. Tienes que volver a ser una persona activa, con proyectos de vida más aterrizados.
_En cuánto a la medicación, el Tocar 100 mg es un antidepresivo de última generación; sin embargo, noto que te produce euforia. Por esa razón, te voy a aumentar la dosis de dos por tres pastillas diarias del Litogio 200 mg para estabilizar el ánimo. Además te voy a recetar, un antipsicótico llamado Zocodyl 400 mg para bajar esas ideas narcisistas, falsas y psicóticas. La próxima cita es para dentro de ocho días.
_ Samuelito Aguirre, usted es un desgraciado, no apoya mis ideas ni mis sueños más recónditos, del fondo de mi alma.
_ Todo lo contrario, yo creo que usted es un ser humano inteligente, que tiene gran porvenir; siempre y cuando, cambie su estilo de vida y su forma infantil de pensar. Aquí está la formula médica, en donde están todas las instrucciones a seguir con las pastillas…
A los cuatro días, Maximiliano va a su universidad: La UIB. En la Universidad Internacional de Bogotá, tiene que ir a la biblioteca de la facultad de Ciencias Políticas. De pronto, ya en el campus, a lo lejos, ve a una mujer parecida a la Obregón, pero con el cabello corto. Camina rápido para lograr alcanzar a la chica. Se le acelera el corazón, hay mucha euforia porque el reencuentro con su supuesta alma gemela está muy cerca. Aumenta la velocidad y a unos diez metros, cuando ya está seguro de que es la Manuela, le grita: “Manuela, corazón mío, te amo.” Ella acelera el paso y sigue como si nada hubiese ocurrido. Así que Maximiliano empieza a correr para sentirla al máximo, con sus cinco sentidos. La alcanza y le da un beso en la boca. A lo cual, Manuela responde con dos cachetadas seguidas, una en cada mejilla. Como hay una persona de seguridad de la universidad muy próxima a ellos, ella le pide que intervenga:
_ Mire señor, este estúpido, pedazo de mujeriego, me ha venido siguiendo por toda la universidad. Es solamente un conocido. Me está haciendo bullying. Está llamando a mis amigos y amigas de verdad para averiguar sobre mí. Me manda razones para que yo le vuelva a hablar después que me engañó con una vieja. Hasta he pensado que es un homosexual dentro del closet porque no entiende que hay muchas otras mujeres, con las cuales él puede tener relaciones sexuales. ¡Que se vaya con una de ellas!
_ A pesar de que me acabas de insultar, Manuela, Manuelita, la Manuela, te amé, te he amado, te amo, te voy amar y te amaré con todo mi corazón sobre todo el universo.
_ Señor, usted está hostigando a la señorita. Le pido el favor que se aleje de aquí inmediatamente después de haber contestado unas preguntas. Luego, voy a comunicarme, vía Internet, a la sección de seguridad en contra del acosamiento de la Policía Nacional. Si este estúpido y patán intenta molestarla en cualquier parte, sea dentro o fuera de las instalaciones de la universidad, llame a este teléfono: 123888. A usted le aconsejo que se olvide de esta mujer, quien no quiere verlo nunca más. Señorita, ¿cuál es su nombre completo?
_ Manuela Obregón Arrasti.
_ Señor, ¿dígame su nombre por favor?
_ Maximiliano Núñez.
_ ¿Segundo apellido?
_ Díaz-Granados.
_ Perdone, pero usted me está dando tres apellidos, solamente, necesito los dos primeros.
_ Señor, guarda de seguridad, Díaz-Granados se considera como un solo apellido.
_ Ah, bueno, con razón.
_ Por favor, me muestran sus respectivas cédulas de ciudadanía.
(Unos minutos después…)
_ Mire aquí está el reporte que ha sido mandado por la central de la policía. Hay dos copias, una para cada uno. Usted queda advertido que si ve a Manuela Obregón en cualquier parte del país, usted debe alejarse de ella inmediatamente y coger un rumbo diferente para evitar consecuencias bochornosas. ¿Tienen preguntas?
_ No señor.
_ ¿Usted, señorita?
_Muchas gracias por todo, señor guarda de seguridad. Por favor, dígale y explíquele al señor que el hecho de hostigar es, también, hacerle preguntas a todo el mundo con el fin de saber de mí y para saber dónde encontrarme. Desde ahora en adelante, no quiero que continúe llamando a mis amistades para preguntar sobre mí. Además, no quiero tampoco que deje mensajes maliciosos en mi contestador telefónico ni en mi celular.
_ Caballero, le sugiero que para evitarse problemas: No contacte, por vía electrónica, a su examiga, ni tampoco puede verla en vivo y en directo, face to face.
¿Queda claro, amigo?
_ Sí, señor.
_ Ya pueden irse, cada uno por su camino por favor…
_Dios mío, ¿qué me pasa?, ¿qué es lo que sucede? Dios, me siento mareado, veo la realidad verde intensamente. Manuela, ¿por qué te vas?, ¿por qué me traicionas?, ¿por qué me tratas como si fuera lo peor del mundo?, ¿por qué me abandonas a la deriva? ¿Y nuestro amor qué? Dios mío estoy solo en el mundo. La Manuela ya no se hace la Manuela, sino que me trata de marica, y además, de un pervertido. Dios mío, me quiero colgar de la viga que tiene la finca. ¿Solo para siempre? Todos los momentos maravillosos y deliciosos que pasamos juntos. Te amo todavía infinitamente y tú me echas literalmente como un perro sucio y cochino. Necesito una soga. De pronto, en la finca no la hay. Hay que comprarla en Dartone…
_ Señor, me puede indicar en donde podría encontrar las cuerdas y las sogas.
_ En la sección B10.
_ Muchas gracias, caballero.
_ Con mucho gusto…
(En la finca, una hora después)
Maldito mundo cruel. En cinco minutos, perteneceré al mundo de los muertos. Me voy a colgar de la viga de la biblioteca…
Entonces, se suspende en el aire, se deja soltar, pero se arrepiente y se logra coger de una silla. Logra quitarse la soga; sin embargo, queda la mancha roja alrededor de su cuello, que lo delata. Sabe que tiene una reunión por la noche en la casa de Tobías. Se da cuenta que tendrá que dar muchas explicaciones allí. Reflexiona que en ese momento de locura tenía la pesadilla verde. Llega a la casa de Tobías dos horas después…
_ ¡Maximiliano!, ¡¿qué pasó con tu cuello?!, ¡¿por qué no respondiste a las llamadas por tu celular?!
Te siento muy depresivo, ¿qué pasa?, ¿qué pasó?
_Tobías, me encontré con Manuela en la UIB. Me trató como basura. Le di un beso en la boca y me dio dos cachetadas en las mejillas. Desafortunadamente, había un guarda de seguridad, quien llamó a la estación central de la policía y me acusó de hostigamiento. Hablando en términos prácticos, nunca podré volver a ver a Manuela. Ya no se hace la Manuela, sino que ella no ocultó su odio feroz que me tiene y legalmente no puedo acercármele dentro del territorio colombiano.
_ No me engañes, pero veo tu cuello, y me doy cuenta que intentaste suicidarte y eso es muy grave. Pues, tienes una depresión profunda y ya no quieres vivir más. Vamos a la clínica para que te valoren.
_Pero, eso no es necesario, estoy muy bien. Vamos a cine.
_ Maximiliano, vamos en mi carro…
(En la Clínica Mental Vasco-Bilbao)
…Tobías, ¿qué estoy haciendo en este manicomio súper moderno?
_ Maximiliano, me he estado conteniendo porque me provoca decirte tantas cosas. Mira, por ejemplo, Juanita está tan molesta que no ha querido dirigirte la palabra porque casi provocas una tragedia familiar. Aquí te quedas encerrado por muchos días. El Doctor Aguirre viene por la mañana para hacer su turno diario en este lugar y te interrogará.
_ ¿Cuál es el nombre del paciente?
_ Señorita, Maximiliano Núñez Díaz-Granados.
_ ¿Usted es el acudiente?
_ Sí. Mi nombre es Tobías Núñez Díaz-Granados.
_ Mire, el Doctor Pacheco lo examinará y lo valorará…
_ Soy el Doctor David Pacheco. Entiendo que su hermano fue traído aquí por la orden médica emanada por el Doctor Samuel Aguirre. En resumen, se intentó suicidar con una soga por motivos amorosos: Lo abandonó y lo humilló su antigua novia. De hecho, legalmente, nunca más podrá acercarse a ella. El Doctor Aguirre es un gran experto en psiquiatría y me sugirió que aisláramos al paciente Núñez en un cuarto de vigilancia continua. Por todos los medios, hay que evitar que el paciente se ponga bravo, se enfurezca y dañe la integridad de los otros pacientes. Señor, Tobías, ¿tiene alguna inquietud?
_ No. Muchísimas gracias Doctor, veo que mi hermano queda en muy buenas manos. Hablaré con el Doctor Samuel Aguirre mañana en la mañana después de la valoración. Hasta luego.
_ Adiós, ¡que esté usted muy bien!…
_ Buenos días, señor, aquí le traigo su desayuno: huevos revueltos, una tajada de pan, una arepa con mantequilla y con cuajada, y un pocillo con chocolate.
_Me siento mareado, no recuerdo nada, ¿dónde estoy?, ¿qué pasó?, ¿por qué estoy encerrado en esta pocilga con cámaras?
_ Siento desilusionarlo, pero yo no estoy autorizado para contestarle esas preguntas. En cuestión de 30 minutos aproximadamente, su psiquiatra el Doctor Samuel Aguirre vendrá a verlo. Es normal que tenga la sensación de estar perdido. Usted está sedado y amarrado. Espere que yo le quite estos dos nudos. Ahora mismo, póngase en posición vertical. Listo, para desayunar: Yo mismo le ayudaré a que pueda comer y disfrutar los manjares de este hotel de cinco estrellas…
¿Cómo le pareció el desayuno?
_Aunque no creo que sea un hotel de cinco estrellas. Más bien, esto es un hospital psiquiátrico de apenas dos. La comida está aceptable, pero es lo único que ofrecen.
_ Bueno amigo, sea más humilde, menos complicado y no tan contestatario, es por su bien…
(Conversación en el cuarto de Maximiliano)
_ Hola, Maximiliano Núñez Díaz-Granados. Supe que dormiste profundamente toda la noche.
_Buenos días, Doctor, ¿cómo le va a usted?
_ Bien. Preocupado un poco por tu comportamiento. Sabes, ¿a qué me refiero?
_ Sí, Doctor Aguirre, la cuestión de la zorra Obregón, el affaire Manuela.
_ Muy bien, veo que no has perdido el principio de la realidad.
_ ¿Por qué le das tanta importancia a esa persona?
_ Es mi novia, punto.
_ ¿Por qué crees que siguen siendo novios?
_ Me lo guardo para mí, pertenece a mi intimidad; por esa razón, preferiría que no habláramos de mi situación personal.
_ Hay gente preocupada por ti: Tobías y Juanita. Este lugar puede que tú lo consideres como un manicomio; no obstante, no puedes hacerte el loco, el bobo y el tonto toda una vida, para siempre. Dalo por un hecho, no pretendo auspiciarte la carrera profesional de personaje delirante graduado.
_ ¿Te acuerdas de la viga de la biblioteca de la finca de tu familia y la soga del Híper-almacén Dartone?
_ Me queda claro que usted, Tobías y Juanita pueden ser grandes investigadores, pero no son buenas personas, ya que no se han puesto en mi lugar. Siento una profunda pesadilla verde por todo mi cuerpo. Hablando metafóricamente, este malestar psíquico es comparable al dolor físico y mental que producen el tener cáncer, neumonía, diabetes y VIH-Sida al mismo tiempo.
_ Simplemente, te estás justificando. Obviamente, estás magnificando un problemita de niño adolescente y lo comparas con un diagnóstico de una enfermedad múltiple, con muchas aristas y que yo personalmente no se lo deseo a nadie, ni a mi peor enemigo.
_ Usted no me comprende; Esto es simplemente la hecatombe apocalíptica. El Alfa y la Omega. Mi principio y mi final.
_ Me pones triste, Maximiliano. Estás asumiendo tu propia realidad sin la hombría necesaria que se requiere para sobrepasar un obstáculo pequeño. Tienes la melancolía producto de tu noviazgo roto. También, tienes el reto de aprender a vivir con la soledad. En el proyecto de vida de cada ser humano cuando uno es engendrado está solo y cuando llega el momento de partir se está solo. Mientras tanto, estamos en el camino rodeados por muchos o por pocos según el caso. La soledad enriquece el espíritu, forma el temple, fomenta la perseverancia y ayuda a conocernos a nosotros mismos. De este modo, nos volvemos seres integrales, listos para servir a la comunidad y a la humanidad…
Por orden del Doctor Samuel Aguirre sueltan a Maximiliano de su cama y tiene la posibilidad de ver a varios enfermeros y enfermeras que vigilan esta ala, que tiene la mayor restricción y vigilancia: La Z. Además, ve otros personajes como él, vestidos de pijama. Entabla un acercamiento con otro interno.
_ Mi nombre es Maximiliano Núñez y ¿el tuyo?
_ Federico Hassen Restrepo
_ Mucho gusto. ¿Por qué estás encerrado en este lugarcillo, Federico?
_ Dicen que soy una persona típicamente bipolar. En otra vida, fui Claus von Stauffenberg. Ejecuté el atentado del 20 de julio de 1944 en contra de Adolf Hitler. Activé y puse una bomba en un cuartel de Prusia Oriental. Puse el maletín con el explosivo debajo de la mesa de estrategia militar hecha de roble. Saqué la disculpa que tenía que contestar inmediatamente una llamada de Berlín. Me alejé de la instalación. Nuestro principal objetivo era matar a Hitler. Sin embargo, el complot falló, pues alguno de los presentes chocó accidentalmente con el maletín, que contenía el artefacto, lo movió y lo alejó del Führer. La onda explosiva mató sólo a cuatro personas, pues las ventanas habían sido abiertas previamente debido al calor del verano. Se dice, también, que la configuración del mueble, donde estaba el mapa del frente ruso amortiguó esa onda. Por esa razón, no logré mi cometido. Era la operación Valkiria (Valquiria). Una vez asesinado Hitler, la idea era sustituir toda la cúpula del poder Nazi: Goering, Himmler, Goebbels, entre otros. Pensando que se había muerto Hitler, regresamos a Berlín para tumbar el gobierno existente. Inclusive, Rommel sabía la existencia del golpe de estado aunque no participó directamente en él. Después de hablar con Keitel, que le aseguró que Hitler estaba vivo, el General Fromm se negó a seguir participando. El reloj marchaba en contra del complot; finalmente, se diluyó. Fui fusilado.
_ Pero, en gracia de discusión, tú pudiste ser Alejandro Magno por ejemplo y no Staunffenberg.
_ Te refuto. Mi padre, en esta vida, tiene una gran biblioteca y muchos de sus libros son sobre la Segunda Guerra Mundial. Desde pequeño, me identifiqué con Claus, y desde entonces, siempre he creído que yo fui ese personaje histórico. Además, hace diez años me hice una regresión, en la cual levité y hablé en español y alemán. Dije que yo era Stauffenberg. Finalmente, mi espíritu expresó, que me encontraría a Hitler en esta vida en una posición muy precaria y débil, y que debía socorrerlo porque técnicamente iba a tener una vida muy miserable, con muchísimos problemas.
_ Entonces, ¿qué dice tu psiquiatra al respecto, Federico?
_ El loco que dice que yo estoy loco afirma que él ha ido personalmente a regresiones en distintas ocasiones y dice sobre ellas, que son una estafa. Él cree que hipnotizan al individuo, y el resto de la conversación es falsa porque es inducida por la persona que ejecuta la regresión. Claro, cuando se le ha hecho la pregunta al Doctor, “¿cómo fui capaz de hablar en alemán, siendo que yo nunca había estudiado alemán en mi presente vida?”, entonces el Doctor Ceballos se agüeva y se desencaja. En mi opinión, él defiende el discurso algunas veces delirante de la psiquiatría y ataca las ciencias que la cuestionan como la antipsiquiatría.
_ Me puedes explicar, ¿qué es la antipsiquiatría, Federico?
_ Bueno Maximiliano, es un movimiento contestatario, detractor de la psiquiatría. Dentro del movimiento, ha habido psiquiatras y profesionales provenientes de otros ámbitos del conocimiento. Ante todo hay que dar unas explicaciones previas. Primero, a principio del siglo XIX, se fundó el primer gran “hospital” en Londres para los locos. Como no se tenía ningún tratamiento psiquiátrico científico disponible, los loqueros eran grandes torturadores y utilizaban esas técnicas de tortura para calmar a los locos, para disminuir su conducta violenta. Cuando en los Estados Unidos de América, los negros del Sur se intentaban escapar hacia el Norte, se les tachaba y los estigmatizaban diciendo que ellos sufrían de un problema mental: La “Escapomanía”. Desde 1926 hasta mediados del siglo XX, se ejecutó y se volvió muy popular: La lobotomía. Este mecanismo quirúrgico consistía en abrir un agujero en el cráneo y cercenar ciertas partes del cerebro y así cambiar la conducta del individuo. Al principio, todo parecía muy bien porque supuestamente los pacientes, se volvían seres más civilizados, educados y tranquilos. Perdió su fuerza cuando se inventaron ciertas pastillas psiquiátricas y se notó que la supuesta mejoría de los “lobotomizados” era marginal y mínima. Hoy en día, el mercado farmacéutico domina el escenario psiquiátrico. Las fábricas de medicamentos, las farmacéuticas, mueven unos 100 billones de dólares al año. Es un negocio completo y redondo. Hasta inventan enfermedades cada día para ganar más dinero. Por otro lado, hay ciertos medicamentos que aumentan la probabilidad de cometer suicidios por parte de los pacientes. Por estas razones, los que critican la psiquiatría ortodoxa, en las afueras de los congresos psiquiátricos, graban a los especialistas. Les preguntan si tienen pacientes, que se hayan curado. Con la desfachatez más grande, el 100 % de ellos afirman que ninguna enfermedad psiquiátrica es curable. Del mismo modo para averiguar qué tan científica es la psiquiatría, los antipsiquiatras mandan actores profesionales a diferentes consultorios psiquiátricos quejándose de enfermedades con los mismos síntomas. Sin embargo, los diagnósticos difieren y no hay unanimidad como deberían hacerse. Por eso, la objetividad científica no se cumple en este caso. Por lo tanto, la psiquiatría convencional no cumple con las leyes cartesianas de René Descartes. Desde su origen, los antipsiquiatras creen firmemente que la psiquiatría ha sido creada como una forma de control y coerción social.
_ Federico, pero, ¿la psiquiatría no tiene nada de bueno?
_ Mira, Maximiliano, debe tener cosas interesantes. Es decir, “son muchos los llamados y pocos los escogidos.” Quiere decir que hay profesionales de las más altas calificaciones, que saben de otras cosas, quienes son seres integrales. ¿Cuál es tu médico?, Maximiliano.
_ El Doctor Samuel Aguirre.
_ Según entiendo, es psicólogo y psiquiatra. Tiene mucha popularidad, trata bien a sus pacientes y tiene muy buenas credenciales. Creo que tienes buena suerte.
_ Y ¿el tuyo?
_ Es bueno y es malo. Es excelente porque es psicoanalista y psiquiatra. A pesar que sabe de muchas cosas, no es creído y guarda la humildad. No se le ha subido los humos a la cabeza. Las conversaciones que tenemos son muy interesantes. Sin embargo, debería aceptar y ser más abierto con respecto a las regresiones. Me queda muy claro: Yo soy Federico actualmente, y durante mi última vida pasada, fui Claus von Stauffenberg. El Doctor Ceballos se vuelve loco, por así decirlo, cuando le menciono a Claus.
(Se acerca una enfermera)
_ Federico, su psiquiatra lo necesita. Está bien.
_ Lo voy a escoltar.
_ Listo, enfermera…
_ ¿Cómo te llamas?
_ Claudia Lucía Ángel
_ ¿Y tú?
_ Maximiliano. Buena gente, ese Federico.
_ Esa es la opinión de una persona, como usted, que no lo conoce bien. Por el contrario, Federico es muy cansón, muy intenso. Está obstinado en llamarme Nina, la esposa de un tal Claus. Él dice que yo he sido su esposa durante muchas vidas, pero yo no creo personalmente en la reencarnación. Se ha insinuado muchas veces y quiere darme un beso en la boca. Sin embargo, yo le señalo que si hace eso, termina en la celda Z10 por diez días a pan y agua. Con esa amenaza se asusta y yo recobro mi tranquilidad.
_ ¿Cómo prefieres que te llame Claudia o Claudia Lucía?
_ Claudia
_ ¿Por qué estás encerrada aquí?
_ Tengo un cuadro depresivo y soy ludópata.
_ O sea, con todo el respeto del caso, ¿te encantan los casinos?
_ Eso es cierto. No me puedo contener y hace cinco días, perdí 5 millones de pesos en el Casino Sao Boa. Mis familiares al ver que estaba depresiva y sin plata, me guardaron en esta clínica. Piensan que todo el dinero que tengo en mis manos, lo voy a dilapidar. Tienen mucho miedo de que se me vaya la mano y pierda una cantidad apreciable de la fortuna familiar. Están bravos, energúmenos. Por esta razón, me siento depresiva y quiero morirme.
_ ¿Por qué no dejas ese vicio de la ludopatía?
_ Porque me produce placer ese instante mágico que sucede cuando te ganas, por ejemplo, 10 millones de pesos. Se sube la adrenalina y produce una especie de gran éxtasis.
_ Claudia, pero eso es como el efecto de un estupefaciente o de una droga.
_ Mira, Maximiliano, por eso, lo llaman el crack o bazuco electrónico.
_ ¿Cuál es tu dispositivo terapéutico?
_ ¿No entiendo?
_ Es decir, ¿te está tratando un psiquiatra nada más, o también, tienes un psicólogo?
_Solamente, me está tratando un psiquiatra.
_ Yo no soy nadie para aconsejarte, pero yo tendría un psicólogo que trabaje mancomunadamente, hombro a hombro, con tu psiquiatra. Los psiquiatras son muy conservadores y es bueno traer buena energía, liberal, la que tienen precisamente los psicólogos. Hay que formar el rompecabezas de tu vida para alejarte definitivamente de ese vicio maldito. Además, entiendo que hay terapias de grupo disponibles, que ayudan a comprender que no estás sola, que hay mucha gente luchando con esta enfermedad. Se apoyan los unos a los otros. Me han contado que hay testimonios desgarradores de los sobrevivientes, que sirven de espejo retrovisor, de ejemplo a seguir. Tú estás muy joven y bonita. ¡No te dejes consumir por el juego! ¡Ponte las pilas!
_ Veo que se están conociendo ustedes dos, Nina y Maximiliano.
_ ¿Cómo te fue con el psiquiatra, Federico?
_ Muy bien y muy mal, estimado Maximiliano. Le caigo bien cuando no hablo del punto neurálgico: El haber sido Claus von Stauffenberg. Le menciono eso y se calienta de una manera, en una espiral infinita. El afirma que yo soy simplemente Federico Hassen Restrepo.
_ ¿Le hablas de otras vidas pasadas a Él?
_ Siquiera que no las conozco Maximiliano. En el caso que yo le mencionara esto, me llamaría El hombre de las mil y una vidas. Estaría muerto de la ira y dispuesto a matarme. Afortunadamente, la realidad es otra, hoy en día, me dice que tengo una certeza delirante y que debo entender que estoy psicótico y que simplemente debería ceder en mi creencia irreductible. En otras palabras, dice que debería dejar la testarudez de creer en ideas falsas propagadas por los farsantes que practican las regresiones. Yo le digo que también él tiene ideas delirantes porque no puede comprobar si hay más vidas fuera de la que estamos viviendo. Cambiando de tema, Nina, ¿le dijiste a Maximiliano de nuestro noviazgo?
_ Mire amigo, prefiero volverme lesbiana que acostarme con usted. Maximiliano sabe que yo no le creo a usted nada. Yo no siento nada por usted. Aprenda a respetar a las mujeres. Usted es simplemente un ser, sin importancia, que se llama Federico. Además, yo me llamo Claudia. Entienda por favor. ¡La educación ante todo!
_ Calmémonos, amigos míos. Es la hora de la tranquilidad y de la paz. Cambiemos de este tema.
_ Quiero que reflexionen. Yo también estoy enamorado de mi Manuela Obregón. Aunque tengo prohibido acercármele por parte de la policía, tarde o temprano, volveré a estar con ella. Mi Manuela dejará de hacerse la Manuela, la tonta, la difícil. En menos de un año, seré multimillonario gracias a mi empresa de consultoría internacional de estudios de ciencias políticas. Entonces, volverá mi Manuela enamoradísima de mí…
Todos los contertulios, los participantes de esta conversación, se sienten raros. Por ejemplo, Maximiliano cree que si bien uno puede creer en otras vidas, se cuestiona el por qué Federico insiste en que es Claus y no Alejandro Magno. También se hace otra pregunta: Si existen otras vidas, uno bien pudo ser un desconocido. En cuanto a Claudia, Max piensa que debería ser más liberal y permitirle a Federico que la bese. También, piensa que Claudia está bien loca por derrochona y despilfarradora. Por otro lado, Claudia piensa que Maximiliano delira por creerse y volverse millonario en un futuro cercano, sin ninguna clase de fundamento. Además, cree que los dos hombres, Max y Fede, son un par de Don Juanes sin futuro. Finalmente, Federico tiene en la cabeza que Maximiliano debería ser más aterrizado y conseguirse otra novia; el mundo está lleno de mujeres. Fuera de eso, piensa que el dinero no cae del cielo y gratis como lo piensa Maximiliano. Además, cree que Nina es una irrespetuosa que cambiará cuando le hagan a ella una hipnosis y una regresión. Entonces, al estar agotado el diálogo “fraterno”, Maximiliano propone que jueguen Monopolio. Todos tres dicen que sí; solamente, que la aburrición prevalece, predomina. Obviamente, el juego lo gana Max, “El millonario”, por así decirlo. Después de haber pasado tres semanas encerrado en la clínica psiquiátrica, Maximiliano vuelve a su casa.
En los siguientes 10 años, no podrá dejar de pensar en su Manuela, que se hace bien la Manuela. Inclusive, perderá el rastro de su amorcito cuando en el 2005, ella emigre a Holanda, donde ella se casará y vivirá con su pareja Martten en Ámsterdam. Al saber que esto es un hecho real, gracias a Tobías, a Maxi, la palabra Manuela se le empieza a reventar en el cerebro. Todo el tiempo se le dispara el sustantivo Manuela en el oído. Día y noche se explota ese vocablo. Cuando habla con Tobías y Juanita, le da pavor que se la diga a ellos, inclusive, que se le suelte con otras personas en vivo y en directo. Fuera de eso, la grandiosidad se ha vuelto el pan de cada día. Él sabe que tiene un coeficiente intelectual casi de genio. Ya no habla de construir un negocio, sino que piensa que el mundo debe ser arreglado. Él es el predestinado de los profetas. Deduce que para saber sobre la salvación del planeta, hay que leer el libro del Apocalipsis de la Biblia. Al mirar detenidamente este libro, piensa que él es el Cordero, que es el Alfa y la Omega, el predestinado, el elegido, el nuevo Mesías, la reencarnación del Cristo. Además, que el Alfa es el 111, el justo medio es el Mi (444) y la Omega es el 888. Según Max, El Alfa y Omega son los extremos mientras que el Mi es el punto ideal de la moderación de la que habla el filósofo griego Aristóteles. El cree que la manera de cambiar al mundo cruel existente es a través de un escrito, de un libro que lo lean todos los habitantes del planeta para que todos recapacitemos. Tobías le insiste que eso no es posible. La idea de que la Tierra sea un paraíso terrenal es descabellada porque la esencia del terrícola, del ser humano, es cruel y despiadada.
Max ha tenido cinco grandes crisis en los últimos diez años. Por ejemplo, escribiendo este supuesto libro lleno de sabiduría, llevaba varios días sin dormir, le dio una especie de éxtasis, un estado de euforia, de manía y perdió la cordura. Se aceleró tanto que ni se bañaba, se alimentaba con la gaseosa TRIX. Luego, hubo un forcejeo con los enfermeros, que cometieron el error de desgarrar el hombro izquierdo de Max, y se lo llevaron a la clínica psiquiátrica. Después, en otra ocasión, ya a nuestro amigo se le disparó la euforia y empezó a hablar con el Papa Benedicto XVI, Barack Obama, Sarkozy, y DIOS para lograr un mundo equilibrado, la Tierra Alfa, Mi y Omega. De hecho, ya no escuchaba la palabra Manuela, sino que hablaba y escuchaba a toda la gente importante del planeta. Todos afirmaban al unísono que él era el Mesías. Por fin, gracias a Dios, según Maximiliano, llegaría al mundo el equilibrio necesario para vivir todos en paz. La muerte de cada ser humano sería pacífica, de modo natural. La violencia sería cuestión del pasado: Llegaría el Apocalipsis, el fin del mundo como lo conocemos y aparecería el paraíso prometido de Adán y Eva. Por otro lado, en la realidad, el Doctor Samuel Aguirre no sabía qué hacer. Hasta le prometió que si él cambiaba de actitud, con autocrítica, que lo felicitaría y con el tiempo se convertiría en uno de los llamados: Pacientes estrella. Aún no tocaba fondo, porque el primer diagnóstico fue la depresión, luego hubo una metamorfosis y apareció la bipolaridad psicótica con tintes mesiánicos. Finalmente, era un esquizoafectivo. Es decir, lo que tenía Maximiliano era una combinación con todos los ingredientes posibles: psicosis, depresión, manía, hipomanía, mesianismo, esquizofrenia, ansiedad, nerviosismo, estrés, de todo un poquito, un loquito con mucha clase, con muchas variantes y variables.
(En consulta, con el Doctor Aguirre, meses después)
_ Ha habido una mejoría notable Maximiliano. Ya entendiste que no puedes cambiar el mundo. Por fin, te has dado cuenta que cualquier persona que se crea el salvador del mundo está delirante y loca, pues tiene una ideación mesiánica grandiosa. Han sido varios meses que has explotado tu habilidad de autocrítica y has empezado a comprender que no existe ni el ungido, ni el Mesías. Por supuesto, tú también tienes que trabajar en otros frentes, pues escuchas voces. Ya estamos trabajando en eso y hay un ligero mejoramiento. Tienes que aprender que esas voces son pura fantasía y que están dentro de tu cabeza, nadie más las está escuchando. Queda claro que primero tú eres un individuo común y corriente, como todos. Segundo, tú oyes cosas que tu cerebro crea y esto sucede por el mal funcionamiento de tus neurotransmisores, como lo son: la dopamina, la noradrenalina y otros. Te felicito porque llevas seis meses en los cuales has puesto todo de ti. Te valió el regaño, unos días antes de la navidad, cuando te dije que estabas a punto de graduarte de loco, que al paso que ibas, existía la posibilidad de que acabaras viviendo en el manicomio de La Granja para siempre y por siempre. Yo entiendo que poco a poco vas comprendiendo que debes reinsertarte en el mundo laboral, a largo plazo. Por esta razón, me gusta que has venido cumpliendo la guía de actividades: Ver y leer sobre política, hacer deporte: trotar cuatro veces a la semana, jugar Póker los fines de semana, ir a cine una vez por semana, salir y disfrutar de la compañía de Tobías y Juanita, su señora. Todavía, no eres el paciente estrella, pero ahí vamos hacia el camino correcto poquito a poquito.
_ Doctor Aguirre, usted puede estar muy contento porque también estoy cumpliendo con el tratamiento de los medicamentos de una manera rigurosa. Sin embargo, debería empezar a entender que me mantengo totalmente dopado, atontado y agüevado. No rindo en la parte intelectual. Además, he venido mejorando en mi salud mental gracias a la terapia electro-convulsiva que me aplican cada mes desde hace un año. Mi vida se siente como una montaña rusa, a veces muy baja, a veces muy alta y con gran velocidad. Yo sé que usted ha reconocido que uno de los efectos secundarios de la terapia electro-convulsiva es la pérdida de memoria. Gracias a Dios, se sabe hoy en día sobre la plasticidad del cerebro. Por eso, las capacidades que se pierden, se pueden activar con actividades y ejercicios neuropsicológicos específicos. Por otro lado, Doctor Samuel, sé que es psicótico pensar en volver con mi exnovia. El mero hecho de pensar en ella es una perdedera de salud y tiempo. Para mí, ya es más fácil dejar de pensar en esa mujer. Por ejemplo, ayer, sin ninguna exageración, no le dediqué ni un segundo a esa mujerzuela, a esa puta.
_ Eso es un gran avance Max. Ya entendiste por fin que el sentido de la vida es la tranquilidad, sentir la felicidad de una manera moderada y vivir a la medida de cada uno, sin extravagancias y sin pensamientos grandiosos, irreales e irrelevantes. Para ser feliz, tiene que ser uno mismo. En otras palabras, para lograr ese objetivo, esa meta, el individuo debe encontrar su esencia. Por eso, es más importante el dilema del “Ser o no ser” que el dilema del “Hacer o no hacer.” El Ser ayuda a encontrarte a ti mismo y a sanar viejas heridas…
(Meses después)
_ Te he visto en el Mall Vancouver City en Miami, con Tobías y Juanita. Yo soy menor que tú. Me parece que eres bien parecido. Cuando te vi por primera vez, quedé enamorada, a pesar de que no me miraste. Te miré fijamente y me hiciste sentir muchas cosas. Yo era tímida, pero noté que tú estabas como ido, como en Marte. Tú ya puedes escuchar mi voz. Ahora, soy una persona famosa, soy una de las más bonitas del planeta; además, soy muy capaz e inteligente. Deseo que nos veamos muy pronto.
_ ¿Cuál es tu nombre?
_ Tatiana Fernanda Duque.
_ Estoy muy feliz de escucharte. Siento que el ir a misa diariamente es maravilloso. Voy con mi amiga Piedad a la Iglesia de San Félix. Aunque no me sé completamente todas las oraciones, me siento lleno de Dios…
_Maximiliano, tú eres el pecador arrepentido, nunca habías ido tanto a la iglesia como ahora. Como reza el dicho: El que reza y peca empata. Yo no soy tan religiosa; sin embargo, creo en la existencia de un ser supremo, creador del universo.
_ Nunca, había visto una mujer emanando una energía tan bella y armónica. Siento que de pronto soy menos de lo que tú te mereces. Soy calvo, soy enfermo mental, no tengo trabajo, estoy pasado de kilos; realmente no entiendo el porque te fijas en mí.
_ Quedé impactada por tu presencia. Te busco y te encuentro en Bogotá, pero te veo un segundo y me desaparezco. Yo soy famosa, pero manejo eso bastante bien porque a la hora de la verdad, sé que la fama es efímera, y que lo verdaderamente importante es aceptarse a uno mismo para llegar a ser feliz…
(Varios días después)
_ Mi amor, sé que me ves en el programa de televisión: “La Canción del Año.” ¿Qué sientes cuando me ves?
_ Me derrites como una banana split de vainilla light y ron con pasas. Me enloqueces, yo te veo y siento un orgasmo. Además, eres una persona extrovertida e inteligente, eres mucho más que mi antigua novia Manuela Obregón.
_ Bueno, vamos a jugar al laberinto electrónico. Mi amado Maximiliano, quiero que me busques en el Mall Brasilia. Arréglate, coge un taxi y ve al centro comercial, al único restaurante en la plazoleta de comidas que sirve comida japonesa. Yo he estado ahí últimamente. Sigue las instrucciones…
_ Tatiana, ya he estado esperándote aquí por media hora. ¿Dónde estás?
_ ¿Cómo imaginas que estoy vestida?
_ Con un blue jean azul oscuro y una camisa de color morado.
_ Es insípida tu respuesta, pero entiendo que dada la coyuntura de tu estado actual de salud mental, es comprensible.
_ Me dijiste, me diste a entender que me ibas a guiñar el ojo. No puedo quedarme todo el tiempo aquí en el Brasilia. Aparece ya Tatiana Fernanda o dime algo.
_ ¿Por qué tienes tanto afán?
_ Tengo una cita con el Doctor Samuel Aguirre en 45 minutos.
_ Ve pues. Ten mucho cuidado, él no puede saber nada de nuestras conversaciones…
_ Hola, Doctor Aguirre.
_ ¿Qué tal te va, Maximiliano?
_ Muy bien, Doctor Samuel
_ Me parece que estás mal arreglado. Ni siquiera te afeitaste esa barba incipiente.
_ Doctor, el mundo gira rápidamente y no hay tiempo para hacer tantas cosas.
_ Dile al Doctor que tiene una corbata muy bien escogida y bella.
_ Me gusta su corbata doctor.
_ Gracias, Max.
_ Cuenta, ¿qué has hecho en la última semana?
_ Cumpliendo al pie de la letra la lista de actividades.
_ ¿Qué película fuiste a ver esta semana?
_ “Los Enanos del Mal”
_ ¿Buena?, ¿de qué se trata?
_ Es una película de terror típica de Hollywood. Le doy un cinco sobre diez.
_ ¿Tienes pensamientos grandiosos de relevancia?
_ Estoy libre de pecado.
_ ¿Oyes voces?
_ Para nada.
_ Dile al Doctor que estás leyendo el libro “Ficciones” de Jorge Luis Borges.
_ Samuel, estoy leyendo a Borges en este momento. El libro se llama “Ficciones”.
_ Yo no lo he leído.
_ ¿Cómo va tu relación con Tobías y Juanita?
_ “Todo bien, todo bien,” tal como lo dice el “Pibe” Valderrama.
_ ¿Estás hipomaníaco? Sé sincero.
_ Puede que esté un poco acelerado; no obstante, he podido dormir un promedio de siete horas por día en la última semana.
_ Eso es muy importante. Pero, debe haber más autocrítica de tu parte.
_ Lo importante y lo fundamental en la vida es Dios. Es lo máximo.
_ ¿Con qué frecuencia vas a misa?
_ Metiste la pata; dile que de vez en cuando, que cada mes.
_ Doctor Samuel, cada mes.
_ Para ti, ¿qué o quién es Dios?
_ Dios es la fuerza de inteligencia infinita creadora del universo.
_ ¿Dios habla contigo?
_ No. Sin embargo, siento su existencia.
_ ¿Cómo así?
_ No entiendo su pregunta. ¿Puede ser más explícito?
_ ¿Dios está dentro de ti?
_ Somos esencia del Todo; por esa razón, estamos llenos de su energía.
_ Bueno, en general, califico tu comportamiento como aceptable. Siento que no has sido tan honrado, tan sincero. Espero que estés más en guardia con las voces. No sobra decirte que la estrategia con las voces es sencilla y fácil. Por favor, cuando aparezcan, di en tu cabeza que son mentiras e ideas que están dentro de tu cabeza y nada más. Son pura ficción. No creas en ellas nunca en la vida; No te conviene. Bueno, ya se ha terminado la cita, nos vemos dentro de ocho días…
_ Dile al conductor del taxi que te lleve al Museo del Oro.
_ Señor, lléveme al Museo del Oro.
_Dile al taxista que últimamente llueve demasiado en Bogotá.
_ Ha llovido mucho en los tres últimos días en Bogotá.
_ Sí, señor, por eso hay más trancones.
_ Pregúntale, si la figura que tiene es la de San Miguel Arcángel.
_ Señor, ¿es éste el arcángel San Miguel?
_ Sí. Es el jefe de las legiones de Dios que destruirán a Satanás y a sus secuaces según el libro del Apocalipsis.
_ Dale a entender que tú eres el Mesías al conductor.
_ Mira, Tatiana Fernanda, eso es imposible porque no me va a creer absolutamente nada. Yo no sé el cómo hacerlo.
_ Maximiliano, te lo ordeno.
_ No puedo, Tatiana.
_ Entonces, si no puedes, abre la puerta y tírate al asfalto.
_ Mire, señor taxista, yo soy un enviado de Dios.
_ No me haga reír porque yo lo soy también.
_ No entiendo, explíqueme por favor, ¿quién es usted?
_ Yo pertenezco a la iglesia del Apocalipsis y creemos que nosotros venimos al mundo a salvarlo, de todos los hijos de satanás. ¿Quiere ir a la iglesia?
_ Dile al taxista que tú tienes una misión individual que Dios te ha asignado, que es secreta, pero que unos meses se podrá ver el resultado de ella.
_Señor, Dios quiere y desea que yo lleve a cabo una labor secreta que nos ayudará a todos en unos meses. Yo tengo un ángel de la guarda, que a su vez está protegido por San Miguel Arcángel.
_ Lo felicito. Aquí está mi tarjeta personal, donde aparece mi número de teléfono del celular para que de esta manera si usted necesita ayuda logística, me llame, ¿okay? Mi nombre es Arturo Castro y ¿cuál es su nombre?
_ Maximiliano Núñez Díaz- Granados
_ Bueno, bájese aquí caballero, camine dos cuadras derecho y ahí encuentra el Banco de la República. Allí dentro está el Museo. Muchas gracias, por la propina.
_Mira novio, te felicito, acabas de encontrar un aliado, un hijo de Dios, un privilegiado. Tú eres el Mesías y él es un aliado para el futuro, una conexión con el mundo real, muy útil para nuestros propósitos.
_ Yo no entiendo algo, ¿cómo supiste que él sabía que yo era alguien especial, un enviado del Señor?
_ Tú sabes que yo tengo poderes paranormales y Dios me habla todo el tiempo. Soy un instrumento de Él aquí en la Tierra. Por esa razón, Dios me había asegurado que aunque tuviera que presionarte, tú, de alguna manera, debías presentarte como el Mesías.
_ Sin embargo, yo no le dije directamente que yo era el Cordero, El Alfa y La Omega del Apocalipsis. De hecho, yo afirmé que era un enviado espiritual.
_ Él te reconoció, él sintió que te había visto en algún lugar, quizás, en una vida pasada.
_ ¿Por qué Dios no me quiere hablar directamente?
_ Porque tiene miedo a que te descalabres y termines en un hospital psiquiátrico. El filtro soy yo, la novia del Cordero. Mira, ya llegamos. Ve y compra tu boleta para entrar al Museo…
_ ¡Qué bonita esta balsa muisca, toda de oro!
_ Será tuya cuando te elijan el ungido, el predestinado.
_ Es hermosa, vale un dineral, un platal.
_ Serás el Rey del Mundo.
_ Muchas gracias, Dios Padre, por todo; Te quiero mucho, te lo debo todo a ti y a mi novia Tatiana Fernanda.
_ Bueno, ya acabamos de observar con detenimiento todo el museo, ahora quiero que vayas al Mall Brasilia al restaurante: “Todo en Hamburguesas”…
_ ¡Qué hamburguesa, tan buena, con jalapeños, con pimentón, con tocineta, con salsa de tomate, con mostaza Dijon!
_ ¿Cuándo te podré ver Tatiana en vivo y en directo?
_ ¿Cómo me imaginas?
_ De pechos grandes, pelo de color castaño claro, de ojos verdes, bien vestida.
_ Tu imaginación es todavía pobre.
_ ¿Y mi boca?, ¿Y el beso francés?, ¿Y la chupadita de tu miembro, estimado Maximiliano? ¿Qué te pasa? , ¿Estás dormido o qué?
_ Mira, Tatiana me derrites, pero quiero verte ya. ¿Por qué te me escondes, Tatiana?, ¿acaso, eres una extraterrestre?
_ Soy toda para ti, mi estimado Maxi. Solamente que nos veremos en el momento y el lugar adecuado. En el universo, somos un par de puntos, que se encontrarán cuando se haya cumplido el destino. ¿Crees en el destino?, ¿somos predestinados?
_La respuesta es clara y contundente, somos almas gemelas, nos volvimos a encontrar por medio de la mente y falta nada más que nos veamos físicamente, Tatiana Fernanda.
_ Ahora, quiero que vayas a donde el Doctor Aguirre.
_ Pero, si no tengo una cita con él y no le va a gustar que yo aparezca de la nada, sin ninguna razón.
_ No me importa. Debes obligatoriamente ir. Le dices que solamente vas a hablar con él por cinco minutos…
_ Buenas tardes, Doctor Aguirre.
_ Hola, Max. ¿Para qué me necesitas? Espero que sea para algo importante.
_ Dile a este enanito, pedazo de Doctor que la pastilla para dormir: El DCT te tiene colapsado, que duermes todo el día.
_ Doctor, mire la dosis del DCT está muy alta; Quiero que me la baje por favor.
_ ¿Cuántas horas duermes al día?
_ Diez horas. Además, estoy todo el día somnoliento.
_ Bien, te voy a rebajar en 100 mg en total. Tomas dos pastillas en vez de tres.
_ ¿Todo normal?, ¿sin voces?
_ En el lenguaje Superlativo, estoy “máximamente” aunque suene antigramatical. ¡Todo muy bien!
_ Bueno, mi amigo, te veo bien. Tengo que atender a un paciente. Hasta luego, Max.
_ Sami, nos vemos…
_ ¿Por qué me estoy riendo?
_ Por supuesto, novio, te estás riendo porque como dice el proverbio o refrán, “que él que solo se ríe, se ríe de sus picardías.” Es claro, te burlaste, te gozaste y engañaste al psiquiatra frente a sus propios ojos. Conseguimos lo fundamental, la bajada del medicamento. De esta manera, podrás estar más alerta. Es prioritario que te tomes todos los fármacos que te envíe ese loquero para preservar un estado de ánimo normal, ni muy alto, ni muy bajito. En conclusión, es importantísimo que no tengas una manía, una euforia fuerte para que no nos descubran y poder seguir ejecutando el plan según los dictámenes de Dios. Dios es Dios. Dios es el que manda.
_ Te amo Tatiana Fernanda, pero quiero y deseo conocerte en este instante.
_Entiendo tu afán, amorcito; no obstante, te tengo que ser franca que la realidad exige que posterguemos nuestro encuentro unos meses más.
_ Pero, ¿por qué?
_ Es una decisión de Dios para acabar con la horda de satánicos de la Tierra: Dictadores populistas, depravados sexuales, ladrones, psiquiatras, ateos, etcétera. Tienes claro, ¿quién es el que manda?
_ Mi Dios.
_ ¿Y tu novia?
_ También.
_ Maximiliano, tienes que entender bien las reglas y esperar lo que nos vaya trayendo el futuro. Es decir, sería buenísimo que dejáramos fluir el tiempo con su propio ritmo. Los verdaderos locos no soy los que compran medicamentos psiquiátricos, sino a los que Dios no considera sus hijos. Son los abusadores de la humanidad, y por lo general, poseen sus extravagancias en su personalidad, sus cosas raras, sus cosas “rarófilas”…
(En el apartamento)
_ Voy a ver el programa de la televisión de Tatiana para que me derrita.
_ Te voy a dejar ver el programa por unos cinco minutos. Hoy, no quiero que tengas sexo solitario conmigo. Lo considero infantil. Quiero que vayas al gimnasio 1-2-3, y rebajes 3 kilos en tres semanas por lo pronto. Empezamos hoy. Báñate y ponte ropa deportiva. Vamos ya antes de que lo cierren.
_ ¡Qué pereza!…
(Unos días después, en el consultorio del Doctor del Doctor Samuel Aguirre)
_ Maximiliano, te noto un poco acelerado. De pronto, tienes voces. Debes avisarme que las tienes porque son unos pródromos, señales anticipadas de una crisis mayor, de un tamaño muy grande.
_ Dile al Doctor Aguirre que estás escuchando a tu bisabuelo materno, él que nació en Berlín, Alemania, en 1868.
_ Listo, Tatiana Fernanda.
_ Doctor Samuel, para serle franco, me está hablando mi bisabuelo por parte de mi madre.
_ ¿De qué se trata la conversación?
_ Me explica lo azaroso que fue la llamada Gran Guerra, la Primera Guerra Mundial.
_ Bueno, te voy a cambiar el antipsicótico por uno más fuerte, el Grandil 500 mg.
_ Por favor, utiliza los mecanismos cognitivos para parar las voces. Repite una vez y otra vez que esa voz está sólo en tu cabeza. También utiliza la meditación, “mindfulness”, que ya te la he explicado anteriormente.
_ Tengo dos objeciones: Esa meditación trascendental es muy difícil de hacer, y además es propia del budismo y del hinduismo. Yo soy católico y punto; Me niego a llevarla a cabo.
_ Muy bien, te entiendo. Pero, queda claro, que esa voz es una alucinación, no quiero que te deteriores y terminemos en una crisis desbordada y gigante. Bueno, Maximiliano, quiero hablar con esa voz.
(La voz de Tatiana se hace pasar por el bisabuelo Joaquín para hablar con el Doctor Aguirre a través del cerebro y las cuerdas vocales de Maximiliano)
_Está bien Doctor, yo soy la voz que escucha Maximiliano, ¿qué quiere saber?
_Únicamente, ¿quién es usted?
_Soy Joaquín y nací en Prusia, hoy territorio alemán, en el año de 1868. Cuando terminó la Gran Guerra, la Primera Guerra Mundial, decidimos emigrar a un lugar más tranquilo: Colombia.
_Es decir, Maximiliano, esa voz de Joaquín es un invento del cerebro tuyo que recicla todo lo que sabes de ese personaje, sea falso o verdadero. Repite en voz alta conmigo: “Esta voz es falsa, la creó mi cerebro. Solamente, está en mi cerebro. Nadie más la escucha en el universo.”
_ Dile a Aguirre, que utilizarás la siguiente oración: Esa voz es maquinada por mi cerebro, nadie más la escucha en el universo.
_ Doctor Samuel, la estrategia a seguir es contestarle a la parte deteriorada de mi cerebro: “Esa es una voz que está solamente en mi cerebro, y por consiguiente, nadie más la escucha en el universo.”
_ Dí esa frase o una oración más corta por los siguientes diez minutos en voz alta, en mi presencia, Max. Voy a cronometrar. Adelante…
_ “Está en mi cabeza la voz de Joaquín, que nadie la escucha en el universo fuera de mí”,
“Está en mi cabeza la voz de Joaquín, que nadie la escucha en el universo fuera de mí”,
“Está en mi cabeza la voz de Joaquín, que nadie la escucha en el universo fuera de mí”,
“Está en mi cabeza la voz de Joaquín, que nadie la escucha en el universo fuera de mí”,
“Está en mi cabeza la voz de Joaquín, que nadie la escucha en el universo fuera de mí”,
“Está en mi cabeza la voz de Joaquín, que nadie la escucha en el universo fuera de mí”,
“Está en mi cabeza la voz de Joaquín, que nadie la escucha en el universo fuera de mí”,
Doctor me estoy cansando.
_ No hay problema, te relajas respirando bien hondo tres veces y vuelves a la rutina de repetir la oración escogida y convenida…
_ “Está en mi cabeza la voz de Joaquín, que nadie la escucha en el universo fuera de mí”,
“Está en mi cabeza la voz de Joaquín, que nadie la escucha en el universo fuera de mí”…
(Aproximadamente ocho minutos después)
Te felicito, Maxi, fuiste muy disciplinado. ¿Cómo te sientes?
_Raro, ya no oigo voces. Usted es una especie de brujo, Joaquín no está.
_ ¿Tatiana Fernanda, dónde estás que no te escucho, mi nena? Este viejo logró desaparecer tu hermosa y melodiosa voz. ¿Tatiana Fernanda?, ¿Tatiana Fernanda?, ¿Tatiana Fernanda?
_ Doctor Aguirre, ya no escucho voces, ¿qué es lo que está pasando?
_ Bueno, espero que perseveres, y que cuando sientas y percibas cualquier voz, de cualquier índole la desaparezcas del mapa, diciendo en voz alta una frase elocuente como la anterior.
_ ¿Qué sentiste que te respondió la voz de Joaquín, o quién fuere, al repetir esas oraciones por diez minutos?
_ Me dijo de todo, “traidor, hijueputa, medicucho desgraciado, malparido, te vas a morir, tírate por la ventana.”
_ Doctor, sólo siento silencio en mi cerebro. ¿Cómo lo logró?
_ Para mí, tú lo lograste. Eso es lo más importante.
_ ¿Cuál es su conclusión?
_ Cuando escuches el menor murmullo, callas las voces con esa frase contundente o con una oración equivalente durante el tiempo que más puedas, varios minutos.
_ No entiendo bien el fenómeno, Doctor. Ahora, más o menos, a los cincos minutos, en la mitad del proceso, mi mente estaba en blanco. Solamente, escuchaba mi verdadera voz. ¿Por qué?
_ Es un mecanismo cognitivo.
_ Sin embargo, ¿cuándo aparecerá la voz de mi bisabuelo Joaquín otra vez?
_ En cualquier momento. Espero que tú no te pongas a invocar voces como otros pacientes lo han hecho. Inmediatamente, te evidenciarás y tendrás un problemita a solucionar conmigo. Bueno, muchacho, sigue adelante, no desfallezcas. Aquí termina la cita por hoy Maximiliano. La próxima será dentro de 15 días y no se te olvide comprar el Grandil 500 mg y tomar una pastilla al acostarte, lo demás igual, el mismo dispositivo farmacéutico.
_ Está bien Doctor…
_ Maldita sea, ¡qué me pasa a mí! No escucho a Tatiana Fernanda, se desapareció, ni tampoco murmullos, ese maldito Doctor Samuel Aguirre, es un malparido, me quitó a mi novia. Solo, moribundo y al borde de una crisis de nervios. No me queda otra cosa que observar el programa de televisión de Tatiana. Verdad que esta noche no puedo porque tengo obligatoriamente que salir con Tobías y Juanita…
(En el Mall Brasilia)
_ ¿Cuándo estuviste la última vez donde el Doctor Aguirre?
_Hoy mismo, Tobías.
_Te siento menos ensimismado, bastante tranquilo, no estás perdido mirando al horizonte sino que te veo aterrizado. Entonces, siento y presiento que no tienes voces. ¿Es ese un análisis correcto?
_ Para serte franco, es la verdad.
_ ¿Qué voces has tenido?
_ Últimamente, la de nuestro bisabuelo materno, Joaquín.
_ Por fin, logro salir al aire en vivo y directo. Hola, mi querido Maxi. ¿Adivina quién soy yo?
_ ¿Eres Tatiana Fernanda?
_ La misma. ¡Qué alegría mi amor! Por fin, estamos otra vez juntos, Maximiliano.
_ ¿Qué te pasa Max? Te perdiste en las tinieblas, estás otra vez mirando hacia el infinito.
_ No es nada, Tobías. Tenía una preocupación que se diluyó, que se disipó.
_ Te habla Tatiana Fernanda, esta noche va a ser maravillosa, describiremos y escribiremos las teorías que tenemos sobre Dios, Maxi.
_ ¿Cuándo?
_ En el apartamento.
_ Qué pizza tan bacana con jalapeños, pimentón, piña y pepperoni.
_ Sí, Juanita es súper especial. Bueno, Tobías, ¿cómo está tu trabajo?
_ Mira, afortunadamente, todo marcha sobre ruedas, todo va muy bien. Pero, estoy preocupado por ti. Me entra un frío escalofriante al pensar que eres un vago, un parásito.
_ Perdón, Tobías soy un ser dependiente. Quiero, decirte que en poco tiempo, te asustarás de lo que soy capaz de hacer.
_ Dile a ese idiota, a ese malnacido que debe respetarte, Maximiliano.
_ Es decir, creo que me debes una disculpa por lo que dijiste anteriormente.
_ Ojalá que entendieras que tu vida vale, mi querido hermano. Estoy lejos de reprocharte, pues entiendo que tienes una enfermedad mental dura, durísima. No obstante, ponte las pilas y sal del infierno, de la hecatombe.
_ Gracias, por tu aclaración.
_ No, seas un lambón, un esclavo de tu hermano. Dile que te quieres retirar para ir a tu casa.
_ Tobías, quiero que me lleves a mi casa.
_ Muy bien, no quiero que tomes a mal mis afirmaciones…
(En el apartamento de Maximiliano)
_ Tú eres un cobarde, Maximiliano. La próxima vez, debes responderle con más fuerza a Tobías.
_ Está bien, pero quiero conocerte físicamente Tatiana Fernanda; Pongámosle una fecha para nuestro encuentro.
_ La única manera para que suceda esto es que te vuelvas un verdadero hombre.
_ No obstante, yo creo que soy un macho a no más dar.
_ Mírate, tú no haces nada de ejercicio regularmente. Empecemos entonces con la academia militar. Debes hacer cien lagartijas, cien velitas.
_ ¡Qué pereza!
_ Vamos, si no, no te vuelvo hablar.
_ Tatiana, no seas tan cerrada.
_ ¿Aceptas mi orden?
_ ¡Qué se va a hacer!
_ Empecemos. Una, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve, diez, once, doce, trece, catorce, quince, dieciséis, diecisiete, dieciocho, diecinueve, veinte, veintiuna, veinte y dos, veinte y tres, veinte y cuatro, veinte y cinco, veinte y seis, veinte y siete, veinte y ocho, veinte y nueve, treinta, treinta y uno, treinta y dos…
_ Por favor, deja la maricada. Estoy cansado y mamado con este juego. No tienes piedad de mí.
_ Sin embargo, indiscutiblemente, te tienes que volver mínimamente en un soldadito de plomo.
_ Hago las cien ¿y prometes que nos conoceremos en un futuro cercano?
_ No seas un niño chiquito. No has entendido que no debes presionar para lograr ese objetivo; Yo decido eso…
_Sigamos. Ochenta, ochenta y uno, ochenta y dos ochenta y tres, ochenta y cuatro, ochenta y cinco, ochenta y seis, ochenta y siete, ochenta y ocho, ochenta y nueve, noventa, noventa y uno, noventa y dos, noventa y tres, noventa y cuatro, noventa y cinco, noventa y seis, noventa y siete, noventa y ocho, noventa y nueve, cien.
_ Por fin, terminó esta tortura, Tatiana Fernanda. Sé tú menos tirana; definitivamente, te quiero conocer. Hoy mismo. Nos encontraremos esta noche.
_ Lo siento, bobalicón, pero eso es imposible. Todavía eres una nenita en mi opinión. También, tu inteligencia es poca.
_ Si eso es así, no entiendo porque me hablas; ¿Porque estás interesada en mí?
_ El amor es ciego, mi querido novio.
_ Indudablemente que es ciego, pero muéstrame tu belleza física y tu inteligencia en vivo y en directo. ¡Te lo suplico!
_ Ten paciencia que la fecha es muy cercana.
_ Está muy bien, hay que perseverar.
_ Eso es ser un hombre de verdad, mi estimado Maximiliano. Recuerda que mañana tenemos una cita con el Doctor Aguirre…
(En el consultorio de Aguirre)
_ Hola, Doctor Samuel.
_ ¿Cómo estás Max?
_ Muy bien Doctor.
_ Te veo contento, de muy buen estado de ánimo.
_ ¿Has tenido voces últimamente?
_ Dile que no, a tu manera.
_ Para nada, Doctor Aguirre.
_ Bueno, ¿aún quieres cambiar el mundo?
_ No, para nada.
_ Encierra a ese desgraciado, pregúntale: ¿Cuál es su coeficiente intelectual?
_ Doctor Aguirre, ¿cuál es su coeficiente intelectual?
_ La verdad nunca me han hecho unas pruebas de inteligencia y no me interesa. Diría que soy una persona inteligente y eso basta.
_ Dile en la cara que es bruto. O sea, que tú estás en el límite entre la gente muy inteligente y los superdotados.
_Está bien, Tatiana Fernanda. Pero, ¿qué le digo?
_ Es evidente que tú eres más inteligente que él. Tú tienes 130 y el apenas 110.
_ Doctor Aguirre, yo soy más inteligente que usted, le llevo 20 puntos en el coeficiente intelectual.
_ Puede ser, pero yo soy más astuto que tú y más vivo que tú. He notado que has venido susurrando, y a la vez te veo tan meditabundo que me haces pensar y sospechar que, en este momento, tienes unas voces arraigadas, muy fuertes.
_Además, esas voces te están hablando y ordenando lo que tienes que hacer y hablar. Eso implica muchas cosas, y también, tiene muchas consecuencias negativas.
_ No entiendo.
_No te hagas el bobo. Tú sabes que si no te tomas los medicamentos con rigurosidad religiosa, y fuera de eso, no expulsas las voces, te viene un delirio muy grande y te vas a la clínica psiquiátrica durante un mes. Le voy a preguntar a tu voz algo: ¿Quién eres tú?
_ Dile que no hay voces.
_ No sé de lo que usted está hablando. No tengo voces.
_ La verdad amigo tu cara sonrojada indica muchas cosas, entre ellas que hay una voz. Usted es una voz maldita, que enloquece a mi paciente y daña mi trabajo terapéutico.
(La voz de Tatiana comienza hablar por la boca de Maximiliano, pues se siente insultada).
_ Usted no respeta a nadie, Doctorcito de mediana importancia. Usted es un malparido Samuel Aguirre. No moleste a Maximiliano, usted cree que es poca cosa. Él es muy inteligente y sabe quién es usted. Él conoce de lo que está hecho usted, su esencia. Usted es un cobarde. Soy Tatiana Fernanda y respete a las mujeres.
_ ¿Qué es lo quiere, qué pretende con este muchacho, Tatiana Fernanda?
_ Que gane lo que él merece, por su inteligencia, perseverancia y temple. Él tiene un destino que cumplir, que es secreto. Él llevará a cabo la más grande misión que da Dios a un ser humano. A buen entendedor, pocas palabras.
_ Sea más específica Tatiana: Ser el Presidente de los Estados Unidos de América, por ejemplo.
_ Usted está bien perdido, doctor de mierda.
_Sin insultos. Podría ser el Secretario General de las Naciones Unidas.
_ Eso es poquísimo para su palmarés, inteligencia y expectativas.
_Solamente queda un cargo de origen delirante: EL llegar a ser la reencarnación del Mesías, de Jesucristo.
_ Puede que no sea Jesucristo; más bien, él es el nuevo Mesías, enviado por Dios “El Sublime”, “El grande”.
_ ¿Por qué él es el escogido?
_ Cuestiones de Dios. A ciencia cierta, yo no lo sé. Dios le dio esa misión dadas sus características innatas y sus vivencias aquí en la Tierra.
_ Y usted, ¿quién es?
_ Simplemente, su novia, que sabe el destino de Maximiliano por obra y gracia de Dios.
_ ¿Por qué no se presenta a esta reunión en cuerpo y alma?
_ Todavía, no es el momento.
_ Simplemente, concluyo que usted es una voz que se origina en el cerebro de Maximiliano y nada más. Usted simplemente no existe en la realidad. No es nada, su nombre pudo ser Petronila, Adelfa, Fabiola, Guillermina o tener cualquier otro nombre.
_ Usted es un desgraciado. Yo tengo un nombre muy bonito: Tatiana Fernanda.
_ Te habla el Doctor Aguirre, Maximiliano; Escúchame por favor, háblame por favor.
_ Soy Max.
_ Quiero que entiendas que Tatiana Fernanda no existe. El nombre de esa muchacha fue escogido por tu cerebro, pues denota que la portadora de ese apelativo es muy bonita, sexy, inteligente, manipuladora y creativa. Además, con tu permiso, creo que es el momento que te supervisemos de una manera más intensa para que no te hagan daño los demás y tú tampoco a ellos. Por esa razón, quiero ingresarte a la Clínica Mental Vasco Bilbao. Ahí vamos a liberarte de todos tus fantasmas y reiniciaremos tus terapias electro-convulsivas, todo al mismo tiempo. O sea, te haremos una terapia más completa y abarcadora. Infortunadamente, durante mucho tiempo, me engañaste. Eso no volverá a pasar.
(En la clínica Vasco-Bilbao, sección Z)
_ Esta gente si es bastante loca, les falta algunos tornillos. Los bipolares y los depresivos pululan. De hecho, hay una mujer que llora como María Magdalena por la muerte de su padre, que ocurrió hace veinte años. Hay otro individuo que se cree llamar Julio Iglesias y canta tan duro que los enfermeros le aplican unas inyecciones para que se aplaque…
_ Soy Tatiana Fernanda Duque y quiero hablar contigo.
_ Otra vez la voz. Hay que aplicar con perseverancia el dispositivo cognitivo que me recordó Samuel. Eres una voz dentro de mi cabeza, eres una voz dentro de mi cabeza, eres una voz dentro de mi cabeza, eres una voz dentro de mi cabeza…
_ Malparido, malparido, malparido, malparido, malparido…
_ Solamente una voz, solamente una voz, solamente una voz, solamente una voz, solamente una voz, solamente una voz, solamente una voz, solamente una voz…
(A los quince minutos)
_ Por fin, yo ya no escucho nada en mi cerebro, ha disminuido la parte delirante, se ha ido la voz. Estoy tranquilo. Voy a hablar con el psiquiatra asignado, el Doctor Pacheco para contarle mi logro y también para que me diga que debo hacer, y además, como estoy.
_ Doctor Pacheco, ¿cómo está usted hoy?
_ Muy bien, ¿alguna pregunta, estimado Maxi?
_ Sí, paré la voz mesiánica de Tatiana Fernanda Duque.
_ Felicitaciones, ¿qué utilizaste?
_ Los dispositivos cognitivos al mejor estilo del Premio Nobel de Economía, el matemático John Nash. Él tenía un diagnóstico de esquizofrenia paranoide. Sufría de alucinaciones muy fuertes y las supo manejar totalmente al final de su vida.
_ Sé más específico.
_ Repetí durante unos quince minutos la frase: “Solamente una voz” aunque ella no hizo sino insultarme con la palabra “malparido” cientos de veces y no estoy exagerando. Fue como la batalla de Stalingrado, actualmente Volgogrado.
_ O sea, ¿fue de la intensidad del Día D en junio de 1944 en la Segunda Guerra Mundial?
_ Sí, señor.
_Felicitaciones, aunque te sugiero que utilices otras oraciones adicionales para que el efecto sea total y duradero. El Doctor Aguirre llega en media hora para que le cuentes todos tus avances…
_ Doctor Samuel, ¿cómo anda?
_ Muy bien, estimadísimo Max. Pacheco me contó que lograste sortear una crisis hace algún rato. Te felicito, ahora, debes aprender que si escuchas cualquier voz: Dios, Uribe, Chávez, Maduro, El Papa Francisco, Santos, Trump, la Madre Teresa de Calcuta, Diana Spencer (etcétera), tienen un origen delirante. Debido a que esas voces las fabrica tu cerebro por un trastorno, un desarreglo de tus neurotransmisores, tales como la dopamina, la adrenalina, la noradrenalina…
_ Doctor para usted resulta fácil el hablar de cómo parar las voces; sin embargo, es más complicado de lo que se imagina. Mire en este momento la voz de Tatiana Fernanda Duque volvió a surgir, la escucho en un segundo plano diciendo, “Malparido Maximiliano, malparido Maximiliano, malparido Maximiliano, malparido Maximiliano, malparido Maximiliano, güevón Aguirre, güevón Aguirre, güevón Aguirre, güevón Aguirre, güevón Aguirre y así sucesivamente,” es una voz insidiosa, cansona, arraigada, difícil de neutralizar. Además, me siento impotente de no poder acabar con esa voz inmediatamente.
_ Mira Max, el que persevera alcanza. El primer objetivo es que disminuyas la intensidad de la voz; por lo tanto, debes utilizar los dispositivos cognitivos. Segundo, si aminoras la fuerza de esa voz o esas voces es un gran logro porque tu mente podrá lograr un avance, el estar mucho más tranquila. Tienes que entender que esto es como una batalla o una guerra. Primero se siente que el adversario es muy fuerte, pero al usar los dispositivos cognitivos, las frases claves, la buena salud mental se volverá y se hará cada día más fuerte. Lo importante aquí es lograr una preponderancia y “cuando todos los caminos conduzcan a Roma,” sentirás mucha tranquilidad, descanso y sosiego. Al final, no tendrás ni voces delirantes agradables, ni tampoco voces delirantes torturadoras. En ese entorno ideal cuando las voces no se escuchen para nada, sabrás que hay una regla de oro: Si una voz de cualquier índole, origen o fuerza aparece, tú no debes caer en el error de hacerle caso porque tú ya sabes que ese ruido que fabrica tu cerebro, es solamente una realidad delirante y falsa. Simplemente, el hacerle caso a una cuestión delirante puede representar ligarse a un mundo fantástico e irreal, que puede llevarte a una crisis profunda en unos cuantos días, o en uno, o dos meses según el caso.
_ A ver Doctor, lo que usted está diciendo y expresando es que una pelea a muerte, que supone crear una especie de “alarma electrónica”, por así decirlo metafóricamente, que alerte la presencia de contenidos delirantes. Es decir, cada vez que mi cerebro habla con una voz diferente a la mía, debo eliminarla inmediatamente. Tengo una pregunta: ¿Cuando termine en un futuro este asedio por parte de Tatiana Fernanda, o de cualquier voz imaginaria, según entiendo, podré sacarme, yo mismo, del infierno de las mentiras, de los mundos irreales fácilmente?
_ Sí, te tomará un minuto hasta diez minutos para salir de esa coyuntura. Si la voz persiste, que es lo menos posible, me llamas al teléfono celular, o a mi teléfono fijo y yo te ajustaré la cantidad de pastillas que tienes que tomarte y seguirás persistiendo en el quitar la parte delirante de tu mente con las frases claves.
_ ¿Y si no soy capaz de aniquilar y de matar la voz, qué sucede?
_ En tu caso, el pronóstico de salud psiquiátrica nos indica, que si perseveras podrás enfrentar tu enfermedad y saldrás avante.
_ Samuel, ¿qué pasa en otros casos, de otros individuos?, ¿logran salir adelante?
_ Algunos sí, pero otros, la gran mayoría, no, porque generalmente no tienen conciencia de tener una enfermedad mental, no aceptan que padecen un trastorno psiquiátrico. Además, no siguen las mínimas recomendaciones de sus médicos; por ejemplo, el tomarse la dosis de fármacos diarios. Inclusive, algunos mezclan las medicaciones con licor. Se requiere de mucha constancia y perseverancia para triunfar y vencer la maldición de esta clase de enfermedades. “La perseverancia vence lo que la dicha no alcanza.”
_ Doctor, usted tiene que admitir que esta pelea es muy difícil y desigual. Para lograr esa meta, deduzco que tiene que haber una introspección, un “insight” muy profundo. De esta manera, la persona empezará a diferenciar cuando su cerebro funciona bien y cuando esta rayado, por así decirlo y actuará, si es necesario, con la utilización de las frases claves.
_ Por esa razón, creo que llegó el momento, que vayas a donde una psicóloga especializada, Miriam Ortiz.
_ ¿Samuel, por qué no había propuesto esto antes?
_ La verdad es que pensé que tú y yo solos lo podríamos lograr, pero no es así en este caso. ¿Qué te parece?
_ Bueno y ¿qué se va ventilar en esa consultas?
_ Simplemente, podrás ventilar cuestiones que no hemos podido abordar aquí en profundidad; por ejemplo, tu noviazgo con Manuela Obregón, tus mesianismos, tu voz: Tatiana Fernanda Duque, y otros temas relevantes. Tienes que curar y sanar tus heridas y lograr ser un individuo, una persona integral.
_ ¿Cuándo empezará la terapia con ella?
_ Como ella trabaja aquí, vamos a matar dos pájaros con una piedra, y también, como tú tienes un Seguro de Salud PPK Oro, te dejaremos en la clínica por un mes para cuadrarte tu parte mental, y por fin, que salgas de tu realidad obscura, negra e infernal. Tobías me llamó y me dijo que vendrá con Juanita mañana domingo…
(Visita de Tobías y Juanita)
_ Hola Maxi
_ ¿Cómo vas Maximiliano?
_ Estoy muy contento de verlos a ustedes aquí en la Clínica.
_ ¿Qué me cuentas Maximiliano?
_ La vida sigue con sus paradojas. Desde, hace muchos días, una voz llamada Tatiana Fernanda me tenía tramado y convencido que yo era el ser más especial de toda la historia de La Tierra, yo era inclusive, según ella, más importante que Jesús de Nazaret, el Mesías. De hecho, yo era el Mesías del libro del Apocalipsis, El Alfa y la Omega. Hoy en día, gracias a la intervención del Doctor Samuel Aguirre he aterrizado y sacado de mí esas pretensiones delirantes. Por supuesto, él me ayudo con recordarme que la voz de Tatiana Fernanda era una voz fabricada en mi cerebro y que debía aplicar la ayuda de las frases o dispositivos cognitivos para controlarla y neutralizarla. Infortunadamente, antes era el dueño del circo; hoy en día, no tengo nada.
_ No obstante, ¿no estás contento que no tienes esa voz insidiosa de esa muchacha imaginaria, que seguramente pasaba por tener muchos atributos físicos?
_ Claro, ella era la del programa musical de la televisión, Juanita.
_ Con razón, se entromete en tu vida, te utiliza como una marioneta. Te ordena lo que ella quiere que tú hagas. Te tortura, y a la vez en ocasiones, te endulza tu mente. Es decir, ella te manipula tus sentimientos, te seduce, te asecha, te cautiva, te odia, te ama. Me imagino que la conducta de ella tiene todo un espectro flexible y multivariable de un origen y carácter destructivo.
_ Sí, Tobías, tengo que reconocerlo, me tuvo enloquecido por varios meses.
_ ¿Cuántos?
_ Yo diría que ella estuvo presente en mi cerebro en los últimos dos meses.
_ Espero que entiendas que debes intentar destruir totalmente la fuerza punitiva y dañina de ese personaje fantástico. Lo importante me parece a mí que estás aprendiendo a tomar en cuenta que las alucinaciones son producto de la irrealidad, la falsedad y la mentira. Por fin, te veo claro en que estás más comprometido con el cambio de tu actitud frente a lo delirante. En conclusión, utilizas las frases claves o los llamados dispositivos cognitivos de una manera más sincera, más trasparente y más efectiva, y eso definitivamente ayuda a que esclarezcas tu forma de pensar y de actuar. Te felicito mi querido Maximiliano. Me siento muy feliz por ti. Estás mucho más aterrizado y preparado para olvidar viejos fantasmas, como el de Manuela Obregón.
_ No entiendo el porqué, tú y el Doctor Samuel insisten en que aborde el tema de la Obregón. Yo ya me olvidé de ella, Tobías.
_ Para serte sincero, esa circunstancia pesa en tu vida, Maximiliano.
_ Mira, yo soy una mujer y me parece que sigues todavía tragado, enamorado de ella a pesar de que muchos años han pasado. El duelo lo tienes que elaborar prontamente y definitivamente.
_ Ustedes dos se confabulan en contra mía. Sin embargo, riámonos por un momento porque la vida es muy graciosa y no tengo trabajo, ni novia, ni nada por el estilo. Estoy completamente solo en la nada.
_ Bueno, la visita es corta. Te trajimos unos refrescos, yogures y unos pasabocas, nos vemos el próximo fin de semana.
_ Gracias, Juanita. ¡Qué te vaya muy bien!
_ Hasta luego, Max.
_ Querido Tobías, muchas gracias por venir…
(En el consultorio de la Doctora Miriam Ortiz, en la clínica psiquiátrica)
_ Soy la Doctora Miriam Ortiz ¿y tú eres Maximiliano Núñez Díaz Granados?
_ Es todo un honor conocerla.
_ Lo mismo.
_ Bueno, quiero que me cuentes un poco de tu vida. ¿Cuál es el problema psiquiátrico que padeces?, ¿cómo vas en tu vida laboral y en tu vida sentimental?
_ Al principio, fui depresivo, luego me convertí en un bipolar, o sea, maniaco depresivo y terminé siendo un esquizoafectivo. En este momento, y por varios años, no he trabajado. En cuanto a los amores, no he tenido muchas parejas, solamente, Manuela Obregón, Isa Rodríguez y una mujer virtual: Tatiana Fernanda Duque, consecuencia de mi enfermedad esquizoafectiva, en otras palabras, una voz de origen ficticio.
_ Vamos a analizar por partes. Descríbeme los hechos del medio ambiente que te dispararon tu depresión.
_ Simplemente, aparte de ser Manuela, “mi turrón de macadamia y mi chocolatina suiza de mi vida”, estuvo conmigo durante una parte inolvidable de mi existencia. Me abandonó por haber tenido un romance con Isa Rodríguez, la venezolana. Insistí por todos los medios, por mucho tiempo, pero me dejó por otro, según creo por un holandés. Al saber que ella no volvería más conmigo, me causó una depresión profunda que terminó en un intento de suicidio en la finca de mi familia con una soga. Afortunadamente, aborté la situación a tiempo, pero quedó una evidencia: Una mancha roja alrededor de mi cuello.
_ ¿Cuéntame sobre tus otros problemas de salud mental?
_ Como lo acabo de mencionar, fui bipolar por un tiempo pequeño y luego se desarrolló en mí, el trastorno esquizoafectivo. En ese momento, aparece en mi cerebro, la voz Tatiana Fernanda, un amor platónico fabricado por mi mente desequilibrada.
_ ¿Y ese personaje que le decía?
_Por ejemplo, ella dijo que trabajaba en la televisión en un concurso de talentos de la música con gran proyección. Además, siempre, me prometió que algún día la conocería porque éramos almas gemelas. También, aseveró que yo era el Mesías del Apocalipsis, que cambiaría el Planeta Tierra, de un lugar del universo con gente muy violenta, en un paraíso de paz y miles de años de prosperidad. Definitivamente, yo era el 888 y El alfa y La Omega. El prometido por Dios en todas las religiones.
_ ¿Usted utiliza mecanismos cognitivos para bloquear su parte delirante?
_ Sí, últimamente, tengo mucho éxito con las frases claves ya que Tatiana está totalmente frenada. Hay ocasiones que sé y siento que mi cerebro va empezar con el disco rayado y delirante, y uso mecanismos cognitivos y siento en un segundo, o un tercer plano, que esa voz afirma que “Yo soy un malparido, malparido, malparido, malparido (etcétera) por un minuto. He logrado tomar las riendas de mi vida. Puedo felicitarme por el hecho de que he aprendido a ser perseverante. En este momento de mi vida, quiero citar una frase de Bertolt Brecht, que es muy importante y oportuna:
“Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años, y son muy buenos. Pero los hay que luchan toda la vida: esos son los imprescindibles.”
_ ¿Por qué crees tú que te apareció la voz en tu cabeza de Tatiana Fernanda?
_Por la falla y el desequilibrio de mis neurotransmisores.
_Bueno, yo quiero que no me des una explicación biológica en torno al asunto; o sea, cuéntame los sucesos del medio ambiente, que te provocaron esa voz. ¿Qué intuyes?
_ Bueno, la soledad se hacía cada vez más fuerte, no estaba acompañado por casi nadie. La excepción a la regla era que yo salía muy de vez en cuando con mi hermano Tobías y su esposa Juanita que me invitaban. Por el otro lado, las amistades, los amigos y las amigas, se fueron y se desaparecieron porque la gente está con una persona mientras todo en la vida marche muy bien. Si el apocalipsis o la hecatombe llegan, todas las personas tibias abandonan al enfermo mental, y en general, a la gente con bastantes problemas. Idealmente, deberían pensar en que todos valemos, especialmente los que tenemos carencias. Obviamente, al trascurrir el tiempo, uno se vuelve más proclive al deterioro mental por la inevitable soledad. Sin embargo, la soledad puede ser un buen activo siempre y cuando uno la disfrute enormemente y la maneje de una manera saludable. He ahí el quid del asunto. Concluyo, hoy en día, que la soledad es dañina cuando es exagerada, pero es buena saber cultivarla para estar fuertes en momentos y coyunturas difíciles. Definitivamente, debemos tener nuestros espacios de soledad para aprender a conocernos mejor, nosotros mismos.
_ Perdón por interrumpirte pero quiero que me enlaces el problema de una soledad exacerbada con la aparición de Tatiana Fernanda.
_ Es muy sencillo. Hay que aclarar primero que tengo mi propia teoría. De hecho, el cerebro está descompensado por el mal funcionamiento de los neurotransmisores, y entonces, se compensa creando voces para protegerlo de la soledad. Por esa razón, se activó en mi caso el personaje ficticio de Tatiana Fernanda Duque. No obstante, hoy en día, creo que soy un mejor ser humano porque entiendo que la humanidad está compuesta por individuos complejos, diversos, que no son “la última Coca-Cola en el desierto”. Es decir, los seres humanos somos frágiles y falibles.
_ ¿Crees que has elaborado el duelo con Manuela?
_ Yo le contra-pregunto, ¿quiere que le diga toda la verdad sobre el asunto?
_ Sé sincero.
_ Bueno, pienso mucho en ella. Reconozco que llevo años que estoy atascado con esa traga, con ese enamoramiento.
_ ¿Con qué frecuencia piensas en ella?
_ Para serle franco, siento mucha melancolía. Por lo general, pienso en ella dos o tres veces a la semana, recuerdo todos esos momentos maravillosos que pasamos juntos. Su belleza, su simpatía, su inteligencia, su lealtad, su amor hacia mí y la forma como bailaba me hicieron sentir éxtasis por mucho tiempo.
_ Bueno, ¿por qué no buscas otra amiga especial?
_ Doctora, ya la he buscado de una forma delirante con Tatiana Fernanda. Por supuesto, esto no funcionó. Yo sé que debo olvidar a mi querida Manuela; ayúdeme, por favor.
_ ¿Te gustan los idiomas?, Maxi
_ Un poco el inglés.
_ ¿Cómo lo hablas?
_ Me defiendo, pero no lo hablo fluidamente…
(Tres meses después, en una cita con el Doctor Aguirre en su consultorio)
_ Mi vida se ha revolucionado. Entré a un curso de inglés y conocí a Pamela. Yo le caí muy bien desde un principio. No le importó en nada mi historial personal y psiquiátrico. Sentí que podía volver a amar a alguien. Lo importante es que la Doctora Ortiz acertó, y en pocas semanas, volví a sentir una felicidad, que recorre mi cuerpo cada instante de mi vida.
_Y ¿qué pasa con el plano psiquiátrico?
_Yo ya no tengo voces en mi cabeza. En realidad, cuando escucho un murmullo, lo paro inmediatamente, pero eso ha pasado dos veces en los últimos dos meses.
_ ¿A qué te refieres con un murmullo?
_Son voces, que no están en un primer plano, sino en un segundo y en un tercer plano. También, cuando en el cerebro estalla algún nombre de un personaje delirante, como Tatiana Fernanda, uno sabe que se va empezar un diálogo estéril entre el paciente y una parte de su cerebro, que sigue delirante. No obstante, este es un fenómeno, en el cuál la cantidad de locura ya prácticamente no existe. Por fin, se ha logrado dar un manejo real y eficiente al problema mental. En la vida cotidiana, desaparece la fantasía infernal de una voz peligrosa. A veces es torturadora e infernal; en otras ocasiones, es muy amable y dulce. Por eso, con el tiempo, al abandonar el universo delirante, uno puede olvidar que ha tenido y tiene una enfermedad psiquiátrica. Ya todo es normal como antes del principio de la crisis, con poquísimos síntomas, asintomático. En conclusión, la voz es una voz, sin importancia. Eso ocurre cuando el individuo sabe, entiende y reconoce que se tiene una variante cerebral, un defecto en el funcionamiento de los neurotransmisores, que se neutraliza con estrategias simples como las siguientes:
- Tomarse los medicamentos que indique el psiquiatra.
- Que el psiquiatra sea idóneo, que sea un buen psiquiatra, bien intencionado.
- Manejar una relación cordial con el psiquiatra, de una manera franca y sincera.
- Asumir la enfermedad mental, cualquiera que sea ésta.
- Estar preparado para una posible mini-crisis para inmediatamente abortarla y siempre mantener una salud personal inquebrantable.
- Caer para levantarse no es caer. Querer es poder. Pase lo que pase, ocurra lo que ocurra siempre tendrás un amigo incondicional y ese es Dios. No importa, la manera personal e intransferible cómo tú lo interpretas a él, lo entiendas a él, tal como lo afirma, lo plasma y lo dice el poema “Desiderata”. Lo que realmente importa es que tú eres tú, el universo es el universo y Dios es Dios. Todos somos uno.
- Que el psiquiatra entienda que a futuro, a largo plazo, debería pensar y darle la oportunidad al paciente que no se crea el cuento de que es un individuo delirante. Debería ofrecerle la posibilidad de una vida sin enfermedad mental. O sea, el paradigma de los psiquiatras convencionales, de que ellos no pueden curar nada, es totalmente falso. Por esta razón, los detractores de esta especialización médica, hay que escucharlos, pues tienen también sabiduría. A buen entendedor, pocas palabras.
- Darle importancia al empoderamiento, la sagacidad y la inteligencia de los pacientes. Inclusive, hay que creer que en algunas ocasiones los pacientes tienen la razón, y los amigos y familiares están equivocados. Hay que resguardar el justo medio y cultivar la ponderación por parte de los profesionales de la salud mental.
- Todos tenemos deberes y derechos en esta encrucijada para lograr un futuro con el desarrollo de una salud mental óptima.
- A los psiquiatras, hay que decirles que deberían no siempre tratar a la misma clase de enfermos: los bipolares, los depresivos, los esquizofrénicos, los drogadictos, los alcohólicos, los esquizoafectivos, los obsesivo-compulsivos, los ludópatas, los ansiosos, los enfermos sexuales… sino preocuparse por los verdaderos locos: los que tienen trastornos de personalidad y manejan anárquicamente a algunos países del planeta Tierra. Aquí los dictadores no se deben permitir ni alcahuetear. Ese es el deber ético, el deber ser.
Visitas: 19800





ME DEJO MUY PENSATIVO…